domingo, 8 de junio de 2014

Caso Junqueras: torpeza y ¿maldad?




Por Jonás Berea (jonasberea@gmail.com)

He enviado este escrito a todos los miembros del Consejo de la Unión de cuyas direcciones dispongo, a fin de que aclaren, precisen, corrijan o respondan a cualquiera de mis afirmaciones. Ninguno me ha respondido.


Antecedentes

Juan Ramón Junqueras fue pastor adventista a finales de los años ochenta y principios de los noventa, cuando dejó el ministerio. Desde hace años comparte reflexiones religiosas a través de la predicación y de Internet, y tiene escritos tres libros libros, Judas, el hombre al que Jesús llamaba amigo, y El valor religioso del ayuno a la luz del Nuevo Testamento y Diario de un cristiano impertinente (en prensa). Ocasionalmente, algunas iglesias adventistas le invitan para que ofrezca predicaciones o charlas sobre los temas en los que le gusta profundizar.

Algunos de los mensajes que comunica Juan Ramón han provocado cierto revuelo en la red, y sobre todo en algunas de las iglesias que lo han invitado. Personalmente, como amigo suyo, mantengo con él coloquios y debates, en los que le he expresado mi discrepancia con algunos de sus enfoques teológicos, que no me parecen acertados desde el punto de vista bíblico, y que creo que chocan con aspectos del mensaje de la Iglesia Adventista.

En febrero de 2013 Juan Ramón recibió una carta del secretario de la Unión Adventista Española (UAE) diciéndole que, alertados por hermanos de alguna iglesia donde él había predicado, él mismo y por lo visto alguien más habían escuchado la grabación de una de sus conferencias, en la que habían encontrado ideas más que cuestionables sobre la inspiración y la interpretación de la Biblia y sobre la acción de Dios en la historia. Junqueras me enseñó la carta, y personalmente me parecieron convincentes los argumentos del secretario. En ella además le ofrecían la posibilidad de responder a la carta o de mantener una entrevista; también hablaban de constituir una comisión teológica para estudiar sus planteamientos doctrinales.

Pero había un problema: en esa carta se le comunicaba que, a la vez que a él, se enviaba copia de la misma a la junta de la iglesia a la que pertenece Juan Ramón. Es decir, en lugar de ponerse en contacto con él para conversar directamente sobre estos puntos teológicos, ya estaban compartiendo su dictamen con un buen número de hermanos de la junta local, quienes deberían tomar decisiones sobre Junqueras. Así fue: se reunieron y le permitieron hablar, le hicieron salir, deliberaron a sus espaldas, y desde entonces a Juan Ramón no han vuelto a invitarlo a predicar en su iglesia, como solían hacer.

Junqueras escribió al secretario una carta de respuesta; todavía no ha recibido respuesta a ella.

Paralelamente, y gracias a filtraciones, Junqueras se enteró de que en el Consejo de la Unión (CU) estaban promoviendo un voto para prohibirle predicar en las iglesias de España. Los métodos seguidos eran tan escandalosamente improcedentes, que alguien consiguió parar el proceso, y que el voto quedara en una recomendación genérica a las iglesias sobre las precauciones a tener a la hora de invitar a predicadores, sin referencia a personas concretas. De modo que posteriormente alguna iglesia española ha invitado a predicar a Juan Ramón sin mayores problemas.

El voto

Pero el 23 de mayo pasado Juan Ramón, gracias de nuevo a una filtración, tuvo acceso al siguiente voto del Consejo de la Unión, fechado en febrero de 2014 (es decir, tres meses antes de que él llegara a conocerlo):

ACTA XIX, febrero 2014

541. ADMINISTRACIÓN – JUAN RAMÓN JUNQUERAS

CONSIDERANDO que el Manual de Iglesia establece que: “La Iglesia no le confiere a ningún pastor, anciano de iglesia o a cualquier otra persona el derecho de hacer del púlpito un foro para defender puntos controvertidos de doctrina o de procedimiento” (MI, pág. 114).

CONSIDERANDO que Juan Ramón Junqueras ha vertido información a través de los medios de comunicación en actitud de descrédito hacia la Unión Española como institución,

SE ACUERDA proponer a los pastores de las distintas iglesias de la UAE la no cesión del púlpito al hermano Junqueras para ninguna actividad, así como no permitir su intervención en foros organizados por asociaciones e instituciones pertenecientes a la UAE.

SE ACUERDA redactar un escrito comunicando a los pastores, directores de asociaciones y de instituciones la decisión tomada, a fin de que sea aplicada en las congregaciones y en las reuniones organizadas en nuestra iglesia.

Juan Ramón divulgó este voto en Facebook, generando un animado debate sobre el mismo. Personalmente, Facebook es un medio que no me gusta por diversas razones; además tengo mis dudas sobre si es apropiado enviar este tipo de contenidos a un amplio grupo de personas de entre las cuales muchas no pertenecen a nuestra iglesia. Pero creo que estos asuntos son de importancia menor en la cuestión que nos atañe.

Hay que decir que desde que Junqueras recibiera la carta del secretario en 2013, se ha cuidado mucho de que los (escasos) mensajes que ha tenido oportunidad de dirigir en alguna que otra iglesia no contuvieran puntos controvertidos, pues me consta que él tuvo en cuenta las palabras de buenos amigos que le aconsejaron que evitara estos puntos, no sólo para no escandalizar a algunos hermanos, sino también para evitar que toda la atención y el debate se centraran en esos aspectos, en lugar de centrarse en el tema principal de sus mensajes. Por tanto, el primer considerando del voto es improcedente.

Respecto al segundo considerando, como –una vez más– nuestros dirigentes han actuado por la espalda, tomando decisiones sobre las personas con métodos contrarios a las palabras de Cristo (Mateo 18: 15-17), no se puede saber a qué acciones de descrédito se refieren. Como siempre ocurre con estos métodos inquisitoriales, el acusado tiene que empezar a especular sobre cuáles serán las acusaciones concretas que caen sobre él.

He hablado con Juan Ramón, y tanto él como yo deducimos que las únicas posibilidades estarían en ciertos mensajes que él ha lanzado a través de Facebook. Por ejemplo, la difusión que hizo en diciembre de 2013 de la entrevista hecha por mí a una secretaria de la Unión despedida de forma irregular. En tal caso, supongo que tendrán previsto aprobar un voto contra mí, tan traicionero y disparatado como el que ha recibido Juan Ramón. Y supongo que también tratarán de aprobarlo contra otras personas que están contribuyendo a destapar las indignas acciones de estos dirigentes.

Otra posibilidad está en la publicación en Facebook de la siguiente foto (tomada en enero de 2014 frente al nuevo edificio para las oficinas de la Unión) acompañada del comentario: “Cuando os pedimos transparencia no nos referíamos a que compraseis una sede de cristal…”:


Uno no puede dejar de preguntarse: ¿Es esto una “actitud de descrédito hacia la Unión Española como institución”? ¿No es más bien una crítica humorística a una decisión concreta tomada por unos dirigentes concretos? ¿Acaso estos dirigentes se creen que son “la Unión española como institución”? ¿No son ellos los que suelen decir (aunque no practicar) “la Unión somos todos”? Y en el caso de que se vea descrédito aquí, ¿no lo habría también en publicar, como hice yo, las diferentes reacciones de muchos hermanos contrarias a la compra de este edificio, y a muchas otras medidas más tomadas por ellos? Medidas que muestran que quien realmente desacredita a la Unión española… son precisamente sus actuales dirigentes.

Ante este tribunal inquisitorial que dicta sentencia sin detallar la acusación, hay que decir que, tras las reacciones en Facebook de algunos hermanos en aquellas fechas (diciembre), Junqueras pidió disculpas por haber aparecido con ese gesto en la foto, pues entendía que podía resultar molesto para algunos, y para colmo podía centrar la atención más en lo anecdótico del mismo que en el mensaje que deseaba transmitir, y que tan claro queda en la (brillante, creo yo) frase adjunta a la foto, que he citado más arriba.

Quizá los dirigentes se dignen a aclararnos si fueron estas u otras las acciones de Juan Ramón que pudieron inducir al Consejo de la Unión a tomar este voto…

El caso es que el 27 de mayo (cuatro días después de difundir el voto) Junqueras informa en Facebook de que el secretario de la Unión le ha escrito una carta pidiendo disculpas por no haberle avisado del voto tomado tres meses antes. Juan Ramón considera que es un gesto que honra al secretario «y también a la UAE. Inmediatamente le he contestado para agradecérselo. Nobleza obliga. Si me sorprendió lo primero [el voto], no me sorprende en absoluto lo segundo [la disculpa]. Sigo creyendo que son gente honesta, con buena voluntad, aunque no esté de acuerdo con algunas de sus decisiones».

A mí me habría sorprendido un poco lo segundo (la petición de perdón) si Juan Ramón, en lugar de difundir el voto en Facebook, hubiera llamado a las oficinas para pedir explicaciones sobre el voto. Pero siendo que hacía días que en las redes sociales se acumulaban los apoyos a Juan Ramón y la indignación hacia los dirigentes, la maniobra del secretario no me sorprende en absoluto. Por supuesto, tampoco me sorprende el voto, pues es coherente con una larguísima lista de despropósitos similares o mayores.

Bienvenida toda petición de perdón, en principio. Pero ha de ser una petición completa, y por lo que entiendo, aquí se le pide perdón a Juan Ramón por haberle dado una puñalada por la espalda, cuando lo correcto habría sido… dársela por delante. Porque, hasta donde sé, no se le pide perdón por haber promovido ese voto sin avisarle de antemano del plan al respecto, sino por no haberle informado sobre el mismo una vez tomado. Es como si yo le robo a alguien un bien y no le digo que he sido yo; él me descubre y se queja públicamente del robo, y entonces yo le pido disculpas por no haberle dicho que fui yo… pero no le devuelvo su objeto.

En cualquier caso, todavía los dirigentes están a tiempo de hacer que la petición de perdón sea creíble, y si así ocurre todos lo celebraremos. Una disculpa sólo es creíble si va acompañada de la reparación del daño causado. En este caso lo será cuando: 1) procedan a proponer al Consejo de la Unión la anulación del voto; 2) convoquen a Juan Ramón Junqueras al CU para que allí todos los que promovieron y votaron esa medida le pidan disculpas por haberle juzgado sin tener en cuenta su defensa; y 3) deliberen nuevamente, en presencia de Juan Ramón, sobre el asunto de sus “puntos controvertidos de doctrina” y su “actitud de descrédito”.


Otras infamias


Y, ya que piden perdón por el 1% de sus acciones inaceptables, los dirigentes actuales podrían pedir perdón por otras no menos graves que tienen en su haber:

  • No devolverle la credencial de obrero que el anterior presidente le arrebató ilegítimamente al editor de Safeliz Luis González en 2007, y que en 2008 deberían haberle devuelto, tal y como establecen nuestra normas, y tal y como prometieron que harían.

  • Despedir de forma improcedente y con muy malas prácticas a siete empleados de Safeliz en 2008, a uno más en 2012, a otra en 2013, a una secretaria de la Unión también en 2013 y quizá a otras personas cuyas situaciones no conozco tan bien como estas (no es que yo defienda ciegamente a mis amigos, como se me ha sugerido, sino que, según mis limitadas posibilidades, trato de contribuir a la regeneración eclesial aportando informaciones que conozco de primera mano y que he podido contrastar). En estos casos, la reparación del daño implicaría esforzarse por proporcionar un empleo en la obra a aquellos que, tras los agravios sufridos, todavía tengan cuerpo como para trabajar en un entorno así.

  • Echar de la Comisión de Estatutos a un hermano, con la excusa de que no estaba devolviendo los diezmos, algo que no sólo era falso, sino que además implicaba el vergonzoso reconocimiento de que habían estado indagando en los registros de diezmos de su iglesia para averiguar el destino de sus donaciones a Dios (aludí a ello en el artículo El asunto del diezmo).

  • Faltar el respeto a todos los delegados de la Asamblea de 2012, quienes durante meses estuvieron esperando que el secretario de la Unión les enviara el informe oficial de las resoluciones aprobadas en la Asamblea, pero este finalmente les comunicó que no podían acceder al mismo dado que su función como delegados había terminado con la Asamblea (algo totalmente absurdo, como explicó E. Villanueva en un artículo). Para colmo, durante esos meses el secretario sí tuvo tiempo para reunir a un grupo de personas que estuvieron escuchando un audio de Junqueras, para analizar su contenido y para escribirle la aludida carta en la que se señalaban sus errores teológicos.

  • Hurtar a la Asamblea de 2012 (a los delegados presentes en ella y, por tanto, a toda la iglesia) la información real y veraz sobre la situación económica de nuestra Unión, dato que, por su relevancia y especial gravedad, sin duda hubiera podido dar lugar a que el presidente saliente no fuera reelegido.

  • Escribir y publicar una “carta abierta” sobre algunas informaciones publicadas por mí y por otras personas, y firmarla como “la administración de la UAE” sin que el tesorero (administrador de la UAE tanto como el presidente y el secretario) tuviera conocimiento de ello (mi respuesta a esta carta aquí). Carta en la que, por cierto, se descalificaba públicamente de manera bastante dura a los críticos de los desmanes de los dirigentes (¿no involucraría ese proceder, por usar las palabras del voto contra Juan Ramón, una “actitud de descrédito”, por activa, hacia miembros de la Unión y, por pasiva, hacia los propios administradores que actuaron de manera tan poco honesta?).


  • Etcétera, etcétera.


Voto desacertado

Supongo que los dirigentes ya se habrán dado cuenta de que el voto contra Junqueras no fue muy acertado. Deseo que aprendan la lección, y espero que esto no sirva para que la próxima vez tomen más cautelas en dar sus pasos inquisitoriales, sino para que dejen de darlos. Porque parece que siempre hay una próxima vez: a pesar de las protestas por los despidos de Safeliz, siguió habiendo despidos improcedentes, y el miedo reina entre algunos empleados de las instituciones. A pesar de los clamores por que cumplan sus promesas de transparencia, el más absurdo secretismo domina nuestra institución. Ojalá esta vez rectifiquen de verdad.

No fue un voto acertado porque, como he explicado, en caso de considerar que Junqueras había actuado mal, su deber cristiano tendría que haber sido ponerse en contacto con él; y no lo es porque el voto no expone los supuestos hechos por los que se le condena. Pero hay otras irregularidades: en primer lugar, conscientes de que los administradores no pueden forzar a que las iglesias locales veten sus púlpitos a un hermano, se limitan a “proponer” a los pastores que lo hagan. Pero cualquier miembro del CU sabe que la decisión de ceder el púlpito o no corresponde a la junta de iglesia, no al pastor. Entonces, ¿por qué no “proponen” ese veto a las juntas locales? ¿Debemos pensar que al mencionar a los pastores están sugiriendo que se les está haciendo responsables de que nuestro “apestado” hermano llegue a tomar la palabra en sus iglesias? ¿Es una forma de coaccionarles para que rueguen a sus juntas locales, o presionen en ellas, a fin de que Junqueras no sea invitado? Es bien conocido que los pastores saben que, en relación con los administradores, “el que se mueve no sale en la foto”, y más en esta época de recortes y despidos…

No fue un voto acertado porque, como oportunamente señalaba alguien en Facebook, «para vetar a una persona el acceso al púlpito u otros menesteres en la iglesia ha de haberse tomado un voto público y con aviso fehaciente al conjunto de la feligresía y al interesado. Y el contenido del acuerdo es claramente un voto de censura encubierto. Y eso además de “alegal” por ser encubierto, no es potestad del Consejo de la UAE. El Consejo de la UAE puede expulsar del seno de la Unión a una iglesia por entero, no a un miembro; a un miembro solo lo puede expulsar o censurar la iglesia local a la que pertenece».

Fue un voto torpe porque al esgrimir como argumento los “puntos controvertidos de doctrina” se abre la puerta a que empiecen a llover denuncias sobre otros puntos controvertidos predicados desde los púlpitos de las iglesias. ¿Va a ser el CU el que decida en cada caso qué es controvertido y qué no? Personalmente he escuchado sermones más que controvertidos sobre enseñanzas bíblicas esenciales; a veces por parte de pastores, incluso de predicadores extranjeros invitados por la Unión. Frecuentemente hay enfoques enfrentados sobre temas teológicos en nuestras iglesias, y predicadores que se pronuncian en un sentido o en otro, a veces creando confusión o debate entre los miembros. ¿Habrá que inundar las oficinas de la Unión con grabaciones para que dediquen su precioso tiempo a ejercer de “Congregación para la Doctrina de la Fe” y determinen qué hay que creer en cada caso? (Es evidente que en general estamos fallando en cómo gestionar la diversidad de enfoques teológicos en nuestra iglesia. Ello contribuye a agravar el resto de crisis por las que estamos pasando: espiritual, ética, institucional, organizativa, misional… Pero este asunto, que considero muy importante, habrá que tratarlo en otra ocasión…)

Y fue desacertado y torpe porque en el momento en que una iglesia invite a Juan Ramón para alguna actividad, los administradores quedarán en el mayor de los ridículos (también es posible que en tal caso intentaran tomar medidas contra esa iglesia, pero eso sería añadir torpeza sobre torpeza). Por otro lado, al mencionar a las “asociaciones e instituciones pertenecientes a la UAE” parece obvio que aluden a AEGUAE, en cuya última convención Junqueras participó con una comunicación. Esta asociación está colgando los vídeos del encuentro en un canal de Vimeo. ¿Presionarán los administradores para que no cuelguen el de Junqueras, o para que lo quiten una vez que AEGUAE haya publicado? ¿Exigirán que se retire su libro sobre el ayuno de la web de publicaciones de AEGUAE, Aula7Activa?

Yo me pregunto: ¿Ninguno de los miembros del CU presentes en aquella reunión fue capaz de exponer tantas irregularidades y de convencer a los demás, o al menos a la mayoría, para no aprobar semejante disparate? Y de entre los que no apoyaron el voto (quiero creer que no pocos estuvieron en contra de la medida), ¿cómo es que ninguno corrió a avisar a Junqueras, y de paso a toda la iglesia, del error cometido? ¿O es que en sus esquemas éticos el secretismo está justificado incluso cuando se incumplen flagrantemente las reglas evangélicas y las normas eclesiales? Resulta inquietante pensar en qué manos está nuestra iglesia-institución…

También me pregunto: ¿Dónde están los pastores cuando a un ex compañero suyo, en el seminario y en el ministerio, se le trata así? No digo yo que lo inviten a sus iglesias, pero sí que, si no denuncian estos hechos, al menos ahora que son públicos, pidan una explicación a los administradores. Explicación que debe ser pública, claro, porque ya conocemos los procedimientos habituales: si en privado cuestionas a un administrador sobre una medida disciplinaria tomada contra alguien, en el caso de que te responda puede hacerlo lanzando mayores sospechas sobre la conducta de ese alguien, provocando así un efecto paralizador.


¿Qué podemos hacer?

Creo que en estos momentos todos los adventistas debemos mostrar nuestro rechazo a los métodos utilizados contra el hermano Junqueras, independientemente del juicio que nos merezcan sus ideas teológicas. Tras la avalancha de muestras de solidaridad recibida en Facebook —también se vertieron algunas opiniones que mostraban su satisfacción con el acuerdo votado— llegó la carta de disculpas del secretario. Pero ya hemos visto que no es suficiente. Sé que en este clamor me quedaré casi solo, porque en ocasiones anteriores también he participado en llamados similares ante atropellos mucho más graves que este, y muy pocos respondieron. Junqueras tiene la ventaja de tener muchos apoyos en Facebook; otros no la tienen, y han quedado olvidados en el cajón de los apestados.

Cuando unos hermanos eran despedidos de su puesto de trabajo irregular e injustamente, al resto nos resultaba muy difícil llevar nuestra solidaridad a su plenitud pidiendo que se nos despidiera a nosotros también, porque para los empleados suponía un costo demasiado alto, y los demás no trabajamos para la institución. Pero ahora sí podemos pedir a los administradores que, si no tienen el valor y la dignidad de retirar el voto contra Junqueras, tomen otro voto contra cada uno de nosotros (las direcciones de los administradores son: presidente@adventista.es, secretario@adventista.es y tesorero@adventista.es).

Sugiero que nos expresemos –por supuesto sin perder el respeto ni la corrección cristiana– de forma que los dirigentes de la Unión, según los criterios que por lo visto sostienen, consideren que mantenemos una “actitud de descrédito hacia la Unión Española como institución”. Porque, como señalaba Montesquieu, “la injusticia hecha a uno solo es una amenaza dirigida a todos”. Yo desde aquí pido que se le levante el voto a Junqueras, o que se me aplique a mí uno similar. Además anuncio que, en función de mi disponibilidad de tiempo, seguiré publicando informaciones plenamente contrastadas de que dispongo sobre varias irregularidades, como las cometidas en Safeliz.

Habrá quien pueda pensar que estoy juzgando a los dirigentes, o incluso ejerciendo de “acusador de los hermanos”. Tengo muy claro que a los cristianos, miserables pecadores como somos, no nos corresponde juzgar a otros hermanos. Pero Jesús sí nos insta a discernir su línea de actuación, especialmente cuando resulta peligrosa para el prójimo: «Por sus frutos los conoceréis», nos advierte el Maestro, a fin de que tomemos las medidas necesarias. Y aquí hay muchos frutos muy evidentes…

Esta exposición no supone ninguna descalificación personal contra nadie; es simplemente una enumeración y un análisis de unos hechos que nadie desearía que hubieran ocurrido, pero que están ahí. Quienes llevamos un tiempo clamando por la regeneración institucional, orando por la iglesia-institución, por los dirigentes y por que se reparen los daños hechos y no se repitan las injusticias, tenemos el alma rota por comprobar que no sólo no avanzamos, sino que nuestra institución cada vez se hunde más en la miseria.

Sin duda, los administradores harán cosas buenas y muy buenas (algo, por cierto, que no es fácil conocer, dada la falta de transparencia dominante). Pero no es bíblico pensar que, en las relaciones fraternas, lo bueno compensa lo malo. Cada pecado debe ser confesado, y perdonado.

La cuestión no radica en cómo es cada persona, buena o mala; eso lo juzga Dios. La cuestión es que aquí hay hechos malos, malas prácticas, malos procedimientos, malas acciones, una mala concepción de lo que es la iglesia. Hermanos dirigentes, aún estáis a tiempo de rectificar y quitar todo este peso de vuestras almas.



60 comentarios:

  1. Equilibrada reflexión sobre una injusticia crasa, Jonás. Conozco a Juan Ramón desde hace muchos años. Se puede estar de acuerdo con sus ideas y su vida o no. De hecho, yo mismo tengo serias discrepancias con él en ambos aspectos, pero debo admitir que es una persona muy inteligente y capaz, que proporciona ideas muy sugerentes en las estancadas aguas de las creencias y que trae a muchos paz y esperanza. Su amor por las causas y personas más desfavorecidas, y por todos los seres humanos de cualquier condición, creencia o increencia, es mucho más de lo que pueden aportar los mediocres que actuaron así contra Juan Ramón.

    Mis discrepancias hacia él se hicieron públicas en Facebook y otros medios. Tales fueron que decidí cortar la “amistad facebookera” y rompí mis relaciones epistolares con él.

    Con todo, suscribo lo dicho en este mensaje de Jonás Berea. Su relato hace resaltar un concepto de la autoridad más propia de la católica “Congregación para la Doctrina de la Fe”. Lo que han hecho con JRJ es un auto de fe incruento en el que sólo ha habido acusadores, no le permitieron la defensa, y no le notificaron la sentencia... ¡ni las causas de la misma!¡¡¡Es el colmo de los colmos!!! Pero, ¿qué calidad cristiana les permite actuar así a nuestros dirigentes? Y tengo constancia de que no es la primera vez, ni mucho menos, que actúan así. Más bien diría que, dada la cantidad de casos recurrentes, es su estilo habitual.

    Un pastor de renombre, ya jubilado, solía decir: “A veces los adventistas somos muy buenos católicos”. Y como abundan los buenos católicos, habrá que deducir que estos dirigentes son como los católicos... malos. Alguno ha bebido culturalmente de los autos de fe vallisoletanos...

    Dices, Jonás: “Caso Junqueras: torpeza y ¿maldad?”. Diciendo lo que dices, y confirmo, ¿a qué viene esa interrogación sobre la palabra ‘maldad’?. De la ‘torpeza’ no hay duda y no sólo en este caso: han llevado las finanzas de la Unión al límite en una situación que nunca se dio en la UAE. ¡Nunca! Sólo hubo un caso similar cuando todavía éramos Misión y nos salvó la Unión Sudeuropea y la División, y nombrando aquí a un tesorero, José López Gutiérrez, que no le tembló el pulso para tomar las decisiones acertadas utilizando sobre todo el sentido común, una cabeza bien amueblada y conocimientos suficientes de la “cocina”. Ahora ya somos Unión y por lo tanto autónomos, pero de nuevo ha tenido que salvarnos la División con una enorme inyección de euros... pero, curiosamente, dejando en sus puestos a los responsables del desaguisado... con la esperanza que septiembre llegue pronto... (el que quiera entender que entienda).

    Sí, hay mucha torpeza generalizada en la UAE. Torpeza engolada que hace más patente sus disparates de autoritarismo, cualidad ésta generalmente asociado a aquélla, como podría decir un estudiante de 1º de Psicología...

    Sí, se han dado tales muestras de tales torpezas y maldades que en algún caso se debería estudiar muy seriamente la retirada de la credencial.

    Siento mucho estas duras palabras pero hace tiempo que ya no responden a las blandas. De hecho, muchas personas se han dirigido a ellos... y ni contestan, provocando mayor irritación... ¿se puede ser más torpe?

    ResponderEliminar
  2. [Continúa...]

    Yo pediría mucha prudencia en actuar sólo por lo que alguien dice o predica. Esto sería una censura infame. Y abriríais un melón muy complejo... Ya sabéis lo que se predica en algunas iglesias, como una del norte y sin embargo allí actuáis con más prudencia. ¿Por qué en el caso JRJ no?...

    El caso de JR Junqueras debe estudiarse con rigor. ¿Y qué es eso del rigor?:

    1.- escuchar a todas las partes,

    2.- reunirse con él con la serie de temas que os preocupen,

    3.- aportar las pruebas,

    4.- darle todas las oportunidades de defensa,

    5.- valorar todo lo de positivo que tiene por si hubiera algún atenuante, y

    6.- escuchar a testigos de una y otra parte.

    ¿Verdad que es sencillo? Si se aclara todo, ganamos todos. Y si hay algo denunciable, procédase como corresponda:

    a.- Notificárselo al interesado.

    b.- Si hay algo contrario a la doctrina notificárselo a su iglesia local, pero acompañado de las pruebas pertinentes.

    c.- Y si hubiera asuntos que afectan a más de una iglesia, notificarlo al Consejo de Unión, permitiéndole defenderse pues el el recurso de última instancia...

    De no actuar así, evangélica y humanamente, ¡absteneos de hacer barbaridades! Únicamente tenéis que aplicar el sentido común.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y qué se predica en la Iglesia Adventista del norte de España?. Si es que se puede saber. Muchas gracias...

      Eliminar
  3. Estoy completamente de acuerdo contigo Jonas, en parte no puedo evitar sentirme responsable por lo que le está pasando a Juan Ramón, porque el poseedor de las grabaciones soy yo, la Unión las ha escuchado de mi dropbox, donde también tengo muchas mas de otros predicadores. Esas grabaciones forman parte de un proyecto que he dejado aparcado por razones personales, pero era un proyecto en el que pretendia que todo aquel que quisiera escuchar contenidos de calidad, evangelicos y espirituales que a mi personalmente me han servido para acercarme cada vez más al Creador pudieran hacerlo, he empleado muchas horas de mi tiempo a procesar cintas de audio de Badenas, de Steveny,y muchos otros y convertirlas a un formato en MP3 con el entusiasmo de que las personas pudieran nutrirse de contenidos de alto valor teologico, hermeneutico y exegetico. Cintas antiguas y Cd's de las grabaciones de cultos y ponencias en Urgell y colindancias AEGUAE y Encuentros de Jovenes desde hace varios años . Y he de añadir, que la teologia de Juan Ramon Junqueras ha despertado mi interés por Jesús con fuerzas renovadas, su visión sobre el Padre bueno del cielo es una renovación de odres viejos para mí, no solo eso, sino que mi futura esposa, que no es adventista, que era atea y absolutamente alejada del mundo religioso, fué enamorandose de Jesús a través de la predicación de Juan Ramon sobre todo, poco apoco fue acercandose a Cristo y hoy en día y cada vez mas veo los milagros de la conversión, por lo que esto que ha ocurrido es un duro golpe, parece ser que el mensaje clarísimo que dejó Jesús " No se lo impidais" no ha calado demasiado en la administración de nuestra querida iglesia. Jesús no solo no prohibe que predique alguien que no era de su circulo mas interno, sino que si no esta contra ellos, con ellos esta. Presuncion de amistad y no de culpabilidad. Proponer silenciar la voz de alguien que supura a Jesús por sus poros es negar el mensaje evangélico a gente que puede acercarse a Dios mediante el, como es el caso de mi futura esposa. Desde el cariño les propongo una recapacitación a toda persona que haya votado en contra de la predicación de Juan Ramon, porque sinceramente por muy mal gestionado que haya estado el voto, pueden estar comprometiendo la conversión no ya de mi futura mujer sino de personas que podrian conocer a Jesús de igual forma a través de las palabras de Juan Ramón o de cualquier otro al que se le prohiba el púlpito.

    Con todos mis respetos;
    Victor Chaves
    Miembro de la Iglesia Adventista de Urgell Barcelona

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Jonás por tu interés, por no desanimarte y seguir en la constancia de querer mejorar el sistema y las personas de la iglesia adventista.
    Pero soy consciente que una persona o muy pocas no pueden tirar del carro solas. Hemos de ayudar todas!!!!!
    Yo voy ha hacer mi parte.

    ResponderEliminar
  5. Y que confianza nos da el llamado Consejo de la Unión si éste no nos representa? Para mi es un grupo de escogidos a dedo por los que ocupan los cargos directivos, como en todas sus instituciones.
    El gobierno de la Iglesia Adventista española va paralelo al de nuestro país. Estos "pastores" acomodados en despachos un este edificio nuevo que se han comprado con el dinero de Dios, deberían volver a ser pastores de iglesia...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta donde conozco el proceso de elección del Consejo de la Unión, es relativamente participativo, y se busca que sea representativo. El que efectivamente lo sea depende en gran medida de nosotros: podemos dirigirnos a ellos, darles ideas, solicitarles información sobre las decisiones que toman… Por supuesto, para ello los consejeros y los dirigentes deben ser receptivos a lo que la iglesia desea, ser muy transparentes, no pedir jamás que tengamos confianza ciega en ellos (eso sólo lo puede pedir Dios), tomar nota de las críticas recibidas… Si nosotros les animamos a ello, si les mandamos mensajes, si establecemos contacto con ellos, si publicamos informaciones y opiniones que promuevan la regeneración institucional, creo que tarde o temprano nos lo agradecerán, al menos alguno de ellos. El reavivamiento y la reforma son obra del conjunto de la iglesia.

      Eliminar
  6. Debemos buscar siempre la transparencia y la verdad. No se trata de tener la razón sino de buscar la verdad y la justicia. A eso estamos llamados. Si la información aquí vertida no fuera cierta en algún punto o en todos, se les da (como nos aclara Jonás y siempre se ha hecho así) la oportunidad de rebatirla pero, claramente, sin miedo y en público a todos los hermanos y no en privado creando sospechas y descréditos que solo consiguen calumniar. Enhorabuena a Jonás por fomentar la transparencia y la búsqueda de la verdad. Ruth Hidalgo

    ResponderEliminar
  7. Juan Ramón podría haber presentado sus ideas teológicas delante de los profesores de teología de Sagunto; fue invitado a que lo hiciera, pero él mismo se negó. Esa hubiera sido la forma ética de arreglar la situación, mediante el diálogo y la transparencia por ambas partes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Qué garantías le daban en el caso de aceptar esa invitación? Los que conocemos cómo se las gastan los dirigentes en sus “invitaciones” sabemos que a menudo consisten en puras encerronas.

      Y conste que esto mismo, y cosas similares, se lo he dicho muchas veces a ellos mismos, por escrito y cara a cara.

      Tengamos cuidado, querido/a “Anónimo”, no vaya a ser que, sin querer, estemos avalando procesos inquisitoriales como aquellos en que el “Santo Oficio” llamaba a capítulo a los “herejes”.

      Un fraternal saludo.

      Eliminar
  8. Un anónimo me ha escrito: “Gracias, Jonás, estoy plenamente de acuerdo con tu reflexión. Son muchas las reclamaciones que leo acerca de las injusticias sobre los hermanos despedidos de Safaliz y ahora sobre Juan Ramón, y jamás he leido nada acerca de los muchos pastores que en los últimos 10 o 12 años fueron despedidos de sus ministerios después de haber sido destruidos en su salud mental y en su prestigio personal. Cada vez que lo pienso me muero de la pena.”

    Le respondo diciendo que yo tampoco he leído jamás sobre los pastores despedidos del ministerio. Es un tema que no conozco en absoluto. Creo que quien conoce los asuntos y los tiene contrastados es quien debe darlos a conocer.

    Luis: en el título me pregunto si ha habido maldad en estos hechos, y doy respuesta a ello (tal como lo entiendo yo) en los últimos párrafos del artículo: no nos corresponde a nosotros juzgar la bondad o maldad de las personas, pero sí poder decir que ciertos hechos, como estos, son manifiestamente malos e inaceptables.

    ResponderEliminar
  9. Para que quede más claro por qué me negué a entrevistarme con profesores de Teología de Sagunto, copio y pego el punto 2 de mi carta de respuesta. Que conste que fue escrita el 25 de febrero de 2013, y no he tenido respuesta. Que conste también que varios miembros laicos del Consejo de la Unión pidieron que se les leyera mi carta de respuesta, y los administradores se negaron argumentando que "era muy larga":

    "2. Agradezco vuestra disposición a entrevistaros conmigo. Denota vuestro respeto y vuestro cariño. No soy en absoluto impermeable a ellos, sino todo lo contrario. Los aprecio de corazón, y creo que son el resultado de vuestra genuina preocupación por el bien de la iglesia y por el mío propio. No esperaba menos de vosotros. Si lo creéis oportuno, y pensáis que vuestro tiempo empleado merecerá la pena, estoy a vuestra disposición. No lo percibiré como comparecer ante un tribunal, sino como la oportunidad amable de que unos cuantos creyentes se pongan a disposición del Espíritu de Dios para hacerse preguntas y buscar respuestas: “Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre dispuestos a responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3, 15). Sin embargo, creo que la constitución de una comisión para el estudio de los planteamientos que propongo queda fuera de lugar. Los recursos necesarios para ponerla en marcha, y el tiempo sustraído por ella a otros asuntos de mayor importancia, no creo que se correspondan con la naturaleza y el alcance de mis mensajes".

    ¿Queda claro...?

    ResponderEliminar
  10. No, no queda claro. Si estás convencido de tus ideas, y de la buena voluntad de los profesores, como has dicho tú mismo, no tenías nada que temer. No hacerlo, no te deja en una posición clara. Además de que omitiste esa información. Información que como has dicho tú mismo, era un buen gesto. No hubiera supuesto una pérdida de tiempo. Lo siento, pero suena a excusa.

    ResponderEliminar
  11. Eso es falso de toda falsedad. Yo no omití nada. Tienes mi carta de respuesta publicada en Facebook. En ella queda claro el ofrecimiento, y también las razones de mi negativa.

    Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Yo lo soy de las mías: mi negativa fue única y exclusivamente por no malgastar recursos de la iglesia que bien pueden emplearse en causas más importantes. ¿Nada que temer? Pero ¿qué iba yo a temer...?

    Y si te suena a excusa, bien por ti. Dios sabe lo que había en mi corazón, y Él juzgará las intenciones de sus hijos, por muy excusa que te parezca.

    ResponderEliminar
  12. Sigo viendo miedo en tu respuesta, Juan Ramón. Creo que te lo debes a ti mismo y a los que te escuchan dar el paso de defender tus ideas delante de los profesores. No es una pérdida de tiempo. Tendrás y tendrán la oportunidad de dialogar. Lutero lo hizo.

    ResponderEliminar
  13. Y por cierto: Ya que hablas de ética y de transparencia, creo humildemente que mi carta de respuesta se atiene a los principios de ética y transparencia. Respondí a quienes me inquirieron, lo hice con respeto y cariño, y di mis razones a quienes me pusieron en el punto de mira, presumiendo para más inri su buena voluntad.

    Por otra parte, no puedo decir lo mismo de la actitud de los administradores de la UAE: a la vez que me mandaban a mí la carta, se la estaban enviando a todo el Consejo de Iglesia de Torrero. No sé cómo no se te ha ocurrido pedirles una actitud ética y transparente a ellos. Aquí se mide con doble rasero...

    ResponderEliminar
  14. Dime exactamente dónde ves miedo en mi respuesta. ¿En qué palabras? ¿En qué frases? ¿Me harás el favor de indicarme cuáles son?

    ResponderEliminar
  15. En declinar el asunto porque consideras que hay asuntos mayores que atender. Tú defiendes tu teología, ¿verdad? Y eso es porque crees en ella, para ti no es una pérdida de tiempo, y para ellos, a la vista está, si te invitaron, y visto todo lo ocurrido después, tampoco. Cuando se cree firmemente en una causa, no se la considera una pérdida de tiempo. Te pregunto: durante este tiempo, en algún momento ¿te han pedido que calles, pero tú has dicho que no, porque no puedes dejar de hablar lo que crees? si la respuesta es afirmativa, eso te honraría, significaría que crees en tus convicciones movido por una causa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Leo estos nuevos comentarios tuyos ahora y confirmo que, como era de temer:

      1. Juzgas intenciones o motivaciones, cual si pudieras leer en el corazón de Juan Ramón (tanto más grave cuando él mismo te está diciendo que sus razones fueron otras).

      2. Lo comparas con la comparecencia de Lutero (ante la Dieta de Worms, se supone…). ¿Eres consciente de que, así, equiparas al foro que “invitó” a JR con los poderes inquisitoriales del siglo XVI? Si lo eres, ¿no comprendes que justamente por eso JR hizo bien no compareciendo? Pues a Lutero no le quedaba más remedio (se supone que eran otros tiempos), mientras que a JR sí (se supone que es otra iglesia).

      Sería bueno que reflexionáramos… Y te lo dice alguien que discrepa teológicamente mucho en ciertas cuestiones con JR.

      Eliminar
    2. Me parece que Anónimo está diciendo las cosas con mucho sentido y respeto. Yo no leo ningún juicio (mucho menos que el que JR haya podido hacer de otros). Sobre el punto 2. un poco de sentido común creo que nos hace entender bien la analogía de Lutero... no la tomemos en la letra sino en el espíritu, ¿no? (creo que es obvio en qué sentido/espíritu se refería Anónimo).

      Eliminar
    3. ¿Imputarle miedo no es juzgar motivaciones?

      ¿Compararle, en ese contexto, con Lutero no da pie a la equiparación que yo añadía? Pero el propio Anónimo se ha excusado después, así que no le demos más vueltas a eso.

      Saludos fraternales.

      Eliminar
  16. ¿Es que tú no crees que había —y hay— asuntos de más importancia que atender? ¿De verdad crees que, con todos los problemas que ya había, y los que se avecinaban, debían perder tiempo con mi caso? Mi respuesta es que no, y por eso me negué.

    Efectivamente, cuando se cree firmemente en una causa no se la considera un pérdida de tiempo. Yo no hubiera perdido el tiempo, pero se lo hubiera hecho perder a ellos. Además, yo no tengo ninguna causa. Mi forma de pensar sobre Dios no es ninguna causa. No necesito defenderla. Me sirve a mí, y así lo expongo. Nunca he pretendido estar seguro de que tengo la razón, así que no tengo nada que defender. Puedo tener mis convicciones, creer en ellas, y no sentir la necesidad de defenderme por ellas.

    Tu pregunta final es capciosa, tramposa. Porque no me han pedido que me calle. Me haces suponer qué haría si... Y me parece capciosa y tramposa porque cuando yo te explico cómo viví la realidad (sin miedo, negándome por que no gastasen recursos) tú no me crees; ¿cómo vas a creerme si te cuento cómo reaccionaría yo en el supuesto de que...? Venga, hombre...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí, modestamente, todo esto me parece una discusión bizantina. Todos sabemos, o deberíamos saber, que trabajar en una empresa, o para una empresa, la Iglesia Adventista del Séptimo Día es una empresa, conlleva unos compromisos, responsabilidades y respeto a las normas de la misma. Nada ni nadie, obliga, obligó a Juan Ramón, ha incorporarse a la misma. Él, como hacen todos, desde arriba hasta abajo y viceversa, conocía las normas, las prácticas y los principios que sustentan y mantiene a la empresa, a la institución religiosa-mercantil. Y si una persona no está conforme ni satisfecha en una empresa, coge la puerta y se va. Nadie es perfecto y todos podemos equivocarnos en elegir el trabajo, la esposa y el amigo inadecuado. Pero lo que no comprendo es todo lo demás. Toda la machaca con y contra la empresa, es decir, con y contra la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Entiendo que somos humanos y no nadamos, precisamente, en un mar de bondad, humildad y modestia. Pero la gloria, ¡ay! la gloria, esa nos puede a todos en demasía. Y si no fuera, creo, por la gloria y el afán de protagonismo, protagonismo que en una empresa-comunidad religiosa española no tiene mucha relevancia a excepción del que se pueda tener en una red social, toda esta discusión bizantina no hubiera existido nunca. Porque nadie, con un mínimo de sentido común y visión clara y transparente fuera de los muros de la empresa, es decir, fuera de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, puede considerar todo este rifi rafe un debate serio, intelectual y de interés general. La verdad, no lo creo…

      Eliminar
    2. Estimado Anónimo:

      Deduzco que crees que Junqueras sigue siendo pastor, o que trabaja para la Iglesia Adventista, pero lo cierto es que, como señalo en el artículo, hace muchos años que dejó el ministerio pastoral, y ahora es un miembro más de la iglesia.

      Si lees atentamente comprobarás que la clave de todo esto es muy fácil de entender: como dices, nuestra iglesia tiene unas normas, pero son precisamente los dirigentes de la iglesia quienes se han saltado esas normas al disciplinar a Junqueras. Como además no es la primera vez que tienen este tipo de comportamientos, el asunto es grave y debe corregirse.

      Estoy de acuerdo en que no es un asunto de interés general, sino sólo de interés para los adventistas. En cuanto a si es "serio" o "intelectual", o no lo es, deberías indicar, con argumentos, qué aspectos del debate no te lo parecen; esa es la forma seria y razonable de debatir, precisamente.

      Un cordial saludo: Jonás Berea

      Eliminar
  17. Lamento que te parezca capciosa. Hubiera sido lo lógico que ocurriera antes de que hayan tomado la medida que han tomado, avisarte, pedirte que no continuaras con tu línea teológica. Lo ilógico es que no lo hayan hecho y ahora hayan tomado la medida drástica. Por otro lado, sigues infravalorando el tema cuando hablas de pérdida de tiempo, pero los resultados demuestran que tiene su importancia, para ellos, y para ti. Tenías la oportunidad de luchar contra la censura acogiéndote a la invitación. Pero aún la tienes. Esa es una buena causa por la que luchar: tener la oportunidad de hablar de tu fe delante de los porfesores de teología. Sigo pensando que te lo debes y se lo debes a los que te leen. No pierdes nada, y al menos habrás podido explicar lo que crees de forma dialogada.

    ResponderEliminar
  18. Tiene razón Juan Ramón. Con la polémica de república o monarquía, los ERE, el asunto de Ucrania... ¿quién piensa en debates teológicos...? ¡Venga ya, JR...!

    No conocía esa invitación. Decepcionante... y patético en tus explicaciones. No sigas con Anónimo porque estás quedando en evidencia exponencialmente... Francamente siento pena. La Unión te dio tu oportunidad... y la desaprovechaste...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues por una vez estoy de acuerdo con Luis...

      Eliminar
    2. A mí me parece que Luis yerra en ese punto. Los que sabemos cómo manejan los jefes esas comparecencias (y él mismo lo padeció) tenemos razones de peso para evitar sus encerronas de conclusiones prefabricadas.

      Ciertamente, JR no invoca esta razón. Pero tampoco hay por qué dudar de su palabra (y desde luego, resulta absurdo, conociéndole poco o mucho, que actuase así guiado por el miedo).

      Saludos fraternales.

      Eliminar
  19. El hecho de que el interviniente que parece hablar desde el seminario de Sagunto asemeje la hipotética comparecencia de Junqueras a la de Lutero frente al tribunal papal resulta inquietante. Yo soy el primero que pienso que sería positivo que el seminario participara en los debates doctrinales que surjan en nuestra iglesia, pero no a modo de tribunal (a imagen de la Congregación para la Doctrina de la Fe romanista), sino en debate público donde la iglesia pueda comprobar el contraste de posiciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pido disculpas por la comparación, ha sido desafortunda, me centré en la convicción de Lutero de su teología sin reparar en que a lo que se presentó fue a un juicio. Juan Ramón ya advirtió él mismo que no fue así como percibió la visita. Así que el error es mío por esa desafortunada comparación.

      Eliminar
    2. Añado que concuerdo plenamente con lo de hacer un debate público donde los miembros de iglesia puedan de forma democrática comprobar las opiniones por sí mismos.

      Eliminar
  20. No sé por qué no ha aparecido mi primera respuesta, solo ha aparecido la segunda. La repito de nuevo. En ella decía que lamentaba mi desafortunada comparación al hablar de Lutero. al hacerlo, solo reparé en la persona de Lutero, en su convicción, no en que habló delante de un juicio. Juan Ramón ha señalado que él percibió la invitación de manera amistosa. El error ha sido mío al establecer esa comparación, reparando solo en la persona de Lutero, como ejemplo de persona motivada por sus convicciones y que no reparó en hablar de ellas delante de teólogos.

    ResponderEliminar
  21. Están desapareciendo comentarios, incluido alguno del moderador. ¿Hay algún problema técnico?

    ResponderEliminar
  22. La situación viene desde hace bastantes meses. Desde la Unión se ha estado influyendo sobre los Consejos de Iglesia para que no dejaran predicar a Juan Ramón.

    Hay que hablar con la persona en question primero..
    Otra cosa es que coincidamos o no con las ideas de Juan Ramón.
    Hay que dejar posibilidad a defenderse.
    Soy otro anónimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Concuerdo con la posibilidad de defenderse que señalas, y con la manera de proceder que indicas, anónimo. Y con el diálogo de las ideas. Soy el primer anónimo, el que ve positivo que Juan Ramón tenga la oportunidad de exponer sus ideas. De ahí que haya señalado que, en mi opinión, debería aceptar el ofrecimiento que se le dio. Y que no entiende que no haya habido actuaciones intermedias, de hablar con él personalmente, y se haya optado por la medida drástica. Espero que la Unión se pronuncie y dé su versión de los hechos, pues aún no lo ha hecho. Todos tienen derecho a expresarse y todos tenemos el derecho de conocer la verdad de los hechos, si defendemos una iglesia democrática.

      Eliminar
    2. Pues a ver si es verdad que los jefes de la Unión (no “la Unión” a secas, pues la Unión somos todos) se pronuncian, pero siendo capaces de argumentar y debatir. No usando el Poder, como viene haciendo sistemáticamente, para mantener su dominación a toda costa. Y sé de lo que estoy hablando. Y lo hemos expuesto ya muchas veces, en foros públicos y privados (también ante ellos mismos, como decía antes). Y todavía estamos esperando sus respuestas ante las numerosas acusaciones, bien documentadas, que ya se han publicado.

      Un fraternal saludo.

      Eliminar
  23. Anónimo más anónimo más soy otro anónimo más los que hablan desde las catacumbas…
    Qué raro me suena eso de anónimo, en un entorno de supuestos hermanos… En el mismo que aprendí, hace más de medio siglo, aquello de “cuando Allá se pase lista; a mi nombre yo feliz responderé”… La actitud de cualquier anónimo, en estos casos, se asemeja, más bien, a aquello de “el aldeano tiró la piedra… y escondió la mano”…
    ¿Dónde queda aquí esa bandera del Libre Examen tan esgrimida? No funciono con Facebook, pero ¿acaso ha puesto JRJ en cuestión la interpretación tradicional de Daniel 8:14? Porque leí, hace tiempo, los argumentos de Raymond Cottrell que se expresaban en esa dirección, diciendo lo siguiente: “Se ha demostrado, repetida y consistentemente, que es posible que un ministro ordenado crea que Cristo era un ser creado (y no Dios en el pleno sentido de la palabra), o que una persona puede ganarse la salvación observando fielmente los Diez Mandamientos, o que Génesis 1 no es un relato literal de la creación que tuvo lugar hace apenas seis mil años - sin ser disciplinado, y sin que tenga que devolver sus credenciales ministeriales. Pero también se ha demostrado, repetida y consistentemente, que un ministro ordenado no puede cuestionar a sabiendas la autenticidad de la interpretación tradicional de Daniel 8:14, ni siquiera en su pensamiento, sin que se le revoquen sus credenciales ministeriales.”.
    La argumentación de Luis González me parece acertada. Pero la pólvora del Rey se usaría, como en Glacier View. A escala, claro está.
    jjm

    ResponderEliminar
  24. ¿No os parece que estáis centrándoos mucho en el asunto teológico, que no tiene la más mínima importancia, y estáis dejando de lado lo que sí la tiene de verdad: cómo se responde desde la UAE a las manifestaciones de discrepancia frente a sus decisiones administrativas?

    Por otra parte, no responderé al último comentario de Luis González. Es irrelevante, y no aporta nada al debate.

    ResponderEliminar
  25. ¿Por qué a algunos les gusta tan poco identificarse?
    En cuanto a la negativa, que Juan Ramón ha reconocido, no debería tener nada que decir, pero tengo que confesar que no la he encontrado en su respuesta. Dice: "estoy a vuestra disposición". En fín...
    Respecto a las razones por las que Junqueras se ha "negado" a hablar con la Unión, podrá haber muchas, pero nadie que le conozca un poco puede pensar que el miedo sea una de ellas

    ResponderEliminar
  26. Porque de ese modo desvían la atención sobre la actuación de la Unión, es evidente

    ResponderEliminar
  27. Juan Ramón Junqueras ¿por qué te esfuerzas en argumentar sobre ética y transparencia con alguien que se identifica como "anónimo"?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tragado por un pez9 de junio de 2014, 19:11

      Y ¿qué diferencia hay entre argumentar desde un "anónimo" a hacerlo desde un "pseudónimo"? ¿Pedimos transparencia desde un blog cuyo autor no utiliza su nombre? Explíquenmelo.

      Eliminar
    2. A ver, buscando sentido común sobre la cuestión de los anónimos (pues al “Tragado por un pez” no le falta parte de razón, aunque aluda a Jonás Berea ;-):

      –Es legítimo intervenir anónima o pseudónimamente si hay razones sólidas para ello (como podrían ser autoprotegerse, o dar algún tipo de mensaje más o menos cifrado)…

      –… pero siempre que no se utilice para colocarse en superioridad de condiciones, como lo es cuando se lanzan acusaciones personales específicas. En tal caso, quien las hace desde el anonimato incurre en cobardía moral, ya que sabe más sobre el otro de lo que permite al otro saber sobre él.

      –Además, en este tipo de foros de Internet, existe el problema de que quien no usa un nombre, apareciendo como “Anónimo”, acaba llamándose igual que muchos otros anónimos, lo que genera la mayor confusión.

      Espero que se me entienda. No pretendo juzgar a nadie. Solo introducir un poco de lógica en el asunto.

      Un saludo fraternal.

      PS: Por lo demás, Jonás Berea ya ha dicho reiteradamente que él usa ese pseudónimo para disociarse de otras presencias suyas en Internet, y que no tiene reparo en confesar su nombre en nuestro ámbito (de hecho, seguro que la mayoría de los aquí intervinientes –si no todos– sabemos quién es). Creo que es justo aclarar esto.

      Eliminar
  28. Ramon-Carles Gelabert i Santané (pongo mi nombre porque me gusta firmar lo que digo, aparece "anónimo" porque no sé cómo introducir el texto de otra manera):
    Conozco a Juan Ramón desde que él, un joven de 18 años, venía a estudiar a la habitación de Taoni y mía en el CAS, desde entonces entre nosotros nació y creció una corriente de mútua simpatía y aprecio. Aunque no hemos cultivado nuestra amistad, y eso es siempre culpa mía porque soy persona algo "retirada", creo que en el "silencio" la hemos mantenido de forma permanente.
    Siempre pude constatar en Juan Ramón una sincera búsqueda en su acercamiento a Dios, o a eso que llamamos teología. Desconozco cuáles son esos puntos teológicos a los se alude en los distintos comentarios aquí vertidos. En los últimos años de Juan Ramón lo he escuchado en cultos y charlas en la iglesia de Urgell (Barcelona), he leído unas pocas páginas de su libro Judas (todavía no lo he terminado, pido disculpas), y un magnífico estudio sobre el ayuno (su tesis de licenciatura en Collonges), que leí con agrado y enorme provecho y que publcamos en Aula7activa, web de AEGUAE de la que soy el redactor. De todo ello no deduzco que Juan Ramón se aparte de la sana doctrina de la que habla Pablo. Que pueda tener algunos puntos de vista más o menos discrepantes de los que sería el común denominador entre los adventistas, no lo sé, pero ¿quién no los tendrá, incluso sin saberlo él mismo? Es que ¿acaso es relevante?
    Yo no he escuchado a Juan Ramón ninguna barbaridad tipo: "la Iglesia Adventista es Babilonia" (cosa que sí se escucha en algunos, y las iglesias los continúan invitando a predicar), o "Ellen White es una falsa profeta", o frases similares.
    Y como muy bien arriba nos recuerda Juan José Menezo los pioneros adventistas tenían enormes discrepancias doctrinales, y de las de verdad (trinitarios y antitrinitarios, justificación por la fe o legalismo, etc.) y a ninguno de ellos se les ocurrió decir que los otros no tenían derecho a la palabra, a la predicación del evangelio.
    Pareciera que los adventistas con el tiempo, al revés de lo que debiera ocurrir, nos volvemos más intolerantes, aceptamos menos la diferencia... o quizás ha aumentado nuestro temor a la diversidad, porque esta exige un manejo complejo y nos pone en situación de miedo frente a las consecuencias. Quizá sea esto lo que tiene atenazados a aquellos que les toca la responsabilidad de dirigir a la iglesia. No lo sé. Pero lo que sí es obvio es que en esta ocasión, con Juan Ramón, se les ha ido el asunto de las manos, y parece que no han tenido suficientemente presente aquella máxima de ese gran sabio cristiano, Agustín: «En lo esencial, unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad». Y lo último sea para con todos, también para los dirigentes.

    ResponderEliminar
  29. Agradeciendo todas las intervenciones, comento varios asuntos:

    1) COMENTARIOS: El sistema de comentarios de Blogger no es eficaz, y a veces desvía como spam comentarios “sí deseados”. Como no puedo estar constantemente pendiente de este hilo, algunos comentaristas no ven su comentario y lo insertan otra vez. Ahora mismo están todos activados, excepto cuando alguien ha insertado uno mismo dos veces, en cuyo caso elimino uno de los dos.

    2) ANÓNIMOS: Varias personas están entrado como “Anónimo”, y los lectores no sabemos sin son todos la misma persona o no. No creo necesario que todo el mundo se identifique con su nombre, pero sí sería útil que cada interviniente firmara al menos con un nick, para diferenciarnos unos de otros. Puede hacerlo al insertar el comentario, y si no sale bien, al menos firmando el comentario con el nick o el nombre. Eso permitirá un debate más ordenado.

    3) DISCREPANCIAS DOCTRINALES EN NUESTRA IGLESIA: Ya en mi post anuncio que es un tema importante sobre el que me gustaría escribir otro post. Veo que algunos de los comentarios se desvían hacia ese asunto, por lo que propongo que, a falta de un artículo sobre el tema, yo mismo escriba un breve post que introduzca el asunto, de modo que bajo él podamos debatir sobre ese tema. Así, en este hilo actual nos podremos centrar en lo que ahora mismo es la clave: las irregularidades del procedimiento disciplinario contra Junqueras. ¿Hay apoyo a esta idea de abrir otro hilo de debate?

    4) COMISIÓN TEOLÓGICA SOBRE JUNQUERAS: Por mi parte, aceptadas las disculpas del anónimo que ha comparado el caso Junqueras con el caso Lutero. Eso sí, entiendo que aceptar la improcedencia de la comparación debilita los argumentos de ese anónimo, pues en todo momento defiende que Junqueras debería haber ido ante una comisión que todo indica, y que el propio anónimo asume, que sería cerrada. Aunque luego dice: “concuerdo plenamente con lo de hacer un debate público donde los miembros de iglesia puedan de forma democrática comprobar las opiniones por sí mismos”. ¿En qué quedamos? ¿Tribunal teológico, o proceso transparente?

    Leyendo el extracto de la carta enviada por Juan Ramón a los administradores, veo que él da unos argumentos para rechazar la constitución de una comisión. Si quienes recibieron la carta pensaron que esos argumentos eran débiles, deberían haberle respondido con una contraargumentación; incluso si hubieran considerado imprescindible que Juan Ramón se sometiera a una comisión tal, podrían haberle avisado de que así lo veían, instándole a someterse.

    Pero, en lugar de ello, descubrimos que estuvieron tramando a sus espaldas un proceso disciplinario secretista, del que decenas y decenas de personas (los veintipico miembros del Consejo, más todos los pastores de la Unión, como mínimo) tuvieron conocimiento antes que él (si no hubiera habido filtración, quizá también decenas de miembros de juntas de iglesia se enterarían antes que propio afectado).

    ESE ES EL ASUNTO PRINCIPAL QUE NOS OCUPA. Y el objetivo de mi artículo es mostrar que no es una excepción en el proceder de los actuales dirigentes, y proponer que no se repitan más estas conductas. Animo a todos los intervinientes a que pongan el acento en esos puntos, pues progresando en ellos toda la iglesia se beneficiará.

    5) LA VERSIÓN DE LOS DIRIGENTES: Dice el anónimo: “Espero que la Unión se pronuncie y dé su versión de los hechos, pues aún no lo ha hecho”. Es de rigor; pero que los dirigentes lo hagan públicamente, claro, no hablando por la espalda de los afectados para neutralizar posibles apoyos, como es lo habitual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo mi (modesto) apoyo a esta línea a seguir.

      Eliminar
  30. ¿Cómo hacer entender a los dirigentes que discrepar públicamente de sus decisiones administrativas no significa tener la actitud de desprestigiar a la iglesia? Esa es la cuestión. Porque mientras esto no varíe, por mucho que protestemos no se darán por aludidos. Hemos de encontrar la forma de explicarles, sin que se parapeten tras sus murallas, que alguien que critica algo que le parece injusto puede estar, a la vez, mostrando su amor por la iglesia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En un comentario de Stugartensio había un dato personal que prefiero que no salga en el blog, por lo que he suprimido el comentario y lo reproduzco aquí quitando una sola palabra:

      Stugartensio9 de junio de 2014, 20:54

      JR, Jonás y Juanfer: tenéis una riqueza intelectual enorme. Lástima que la encaucéis de esta manera. ¿De qué manera? Usando foros, comentarios, sembrando dudas, etc. de forma poco responsable (aunque en muchas cosas tengáis razón, ésta no es la forma de construir iglesia; no, por favor). ¿De verdad creéis que usando estos foros -más aún Fb-, hacéis bien a la iglesia mostrando amor por ella en vuestra discrepancia (y viva la discrepancia, pero insisto, no de esta forma)? He leído comentarios tuyos en Fb, JR, y me parecen cínicos, hirientes y en muchos casos desproporcionados (¿de verdad crees que algunos de tus coments no desprestigian y hieren? ¿no tienen hijos e hijas, esposas y esposos algunas personas que citáis públicamente y enjuiciáis?), creando así una corriente de séquitos que os defienden a capa y espada (en las redes, no sé si sería igual en un cara a cara, Biblia en mano para defender ciertas posturas, pues las redes crean lazos muy superficiales y hacen más ruido que sonidos entendibles), pero que no sé si el asunto va sobre Jesús o sobre ti y lo que piensas... JR, agrandar este debate entorno tuyo es darte bombo personal. De verdad que no veo a Jesús entre tanto zasca personal y crítica. Creo que hay otras maneras de construir una iglesia más sana (que la necesitamos). Pero no así. Tenemos que tener hambre de justicia (bienaventurados vosotros y yo que la buscamos!), pero sepamos cómo hacerlo, por favor. Piensa también en tus murallas, JR, quizás haya más amor hacia ti y hacia la iglesia en el CU que el que te piensas. Desde luego no creo que haya maldad (y acusar desde el título no mola, ¿no es eso juzgar intenciones?), aunque sí haya inaptitud o incapacidad.
      Fdo. Yo también soy Judas.




      Recoloco aquí también la respuesta de Juan Ramón Junqueras a ese comentario:



      Juan Ramón Junqueras Vitas9 de junio de 2014, 22:11

      Te ruego, Stugartensio, que traigas aquí mis comentarios cínicos, hirientes y desproporcionados. Hazlo, por favor. No sea que estés dando por míos comentarios que hacen otros... Y, ya puestos, trae aquí los comentarios en los que personalizo, de forma que puedan sentirse heridos hijos/hijas/esposos/esposas. También te ruego que lo hagas. Sería bueno que aportes pruebas de eso en Facebook.

      Al contrario, si buscas bien, encontrarás momentos en los que si se han hecho críticas ad hominem yo las he parado en seco, las he cortado de raíz, y he advertido a la gente de que si seguían por ese camino serían bloqueados.

      Jamás he buscado autobombo. No soy yo quien ha escrito este artículo. No es de mí de quien ha partido la idea. Y ni siquiera pensaba entrar a comentar, pero se ha insinuado una falsedad que he tenido que desmentir.

      No hace falta que derribe mis murallas, Stugartensio. Porque sé que hay gente que me quiere en el CU. He sido pastor de algunos. Para qué te voy a contar. Yo también los quiero a ellos. Pero eso no significa que, después de haber hablado personalmente con ellos, y ver lo refractarios que eran —no a mi opinión, sino a cualquiera que no sea la de ellos—, decidí hacer las cosas públicas, abrir la ventana, y sacudir la alfombra.

      Creo que no me conoces demasiado. De todas formas, gracias por tus aportaciones. Al menos tú te has molestado en hacerlas.

      Eliminar
  31. ¡Eh, Stugartensio, quien quiera que seas! ¡No saques las cosas de contexto, hermano!

    ¿Nos conoces realmente? Si es así, sabrás que llevamos ya muchos años luchando (hablo sobre todo de Jonás y yo –pero también de Luis–, por haber compartido la misma lucha). Que hemos procurado seguir escrupulosamente, durante la mayor parte de ellos, los cauces denominacionales. Que, al hacerlo, hemos visto sistemáticamente burladas las normas denominacionales por los mismos que deberían protegerlas y hacerla cumplir de manera especial; por no hablar de su desprecio fáctico de las instrucciones y principios bíblicos (Mat. 5: 23-25; !8: 15-17; 20: 20-27; Rom. 2: 11; Lev. 19: 36; etc.). Y que hemos sido ya testigos –no pocas veces, en nuestras propias carnes– de cómo se las gastan quienes han convertido la iglesia-institución en su feudo particular, decidiendo a discreción sobre “vidas y haciendas”. Conste, por cierto, que ni Jonás, ni Luis, ni yo empezamos esta lucha por defendernos a nosotros mismos. Si lo hicimos fue porque vimos a otros hermanos (compañeros) siendo maltratados por defender lo que es justo; o a la institución (en principio, la editorial), pervertida con malas prácticas. Y sin dejar de buscar primero, explícitamente, cauces de conciliación.

    Hablas de “hijos e hijas, esposos y esposas”… ¿Te has parado a pensar que eso también pueden tenerlo quienes son puestos en la picota? ¿Que también tienen allegados los que son despedidos, algunos de los cuales ya carecen de lo suficiente para pagar el alquiler?

    Si nos conoces..., sabrás algo (o mucho) de esto que te cuento. Pero si así es, creo que haces mal al decir eso de “Usando foros, comentarios, sembrando dudas, etc. de forma poco responsable”. Pues solo hemos recurrido a esta vía pública cuando hemos visto que tales usurpadores han hecho de subvertir el derecho su pan (administrativo) de cada día. Cuando hemos requeteconstatado que usan el secretismo, pese a tanta promesa de “transparencia”, con el fin de consolidar su poder sobre la iglesia. Ejemplos tenemos a tutiplén. A tu disposición, si quieres conocer (más) detalles. Y de quien lo desee. Si ellos niegan la transparencia que prometen en asambleas, la tendremos que buscar y proporcionar nosotros.

    … Y si no nos conoces, entonces haces mal juzgándonos sin preguntar primero. Cuando nosotros juzgamos hechos ajenos, y extraemos conclusiones según el consejo del Maestro en Mateo 7: 15-20, procuramos hacerlo siempre sobre la base de testimonios contrastados. Ahí están todas nuestras acusaciones (véase este blog, véase 'Café Hispano', etc.), esperando que una sola de ella sea refutada por primera vez.

    En cuanto a FB, yo también me he inscrito en ese “jardín”, pero respeto a quienes lo hacen y también a los que consideran que es otra vía para transparentar esta iglesia-institución, en lugar de consentir que siga dando una imagen falsa al mundo (presentándose como pura cuando no lo es). Ya está bien de tanto engaño.

    Por otra parte, nos retas a un cara a cara sin descubrir la “tuya” (la “mía” creo que es conocida: dieciséis años en Safeliz, donde fui redactor, traductor y editor; despedido hace dos años y sin disponer todavía de su información sobre los motivos del despido; no es que ignore los reales, claro está; ser crítico se paga). Por mí, encantado a debatir, Biblia en mano, lo que sea menester. Y a cara descubierta.

    No me extiendo más, que ya vale. Solo añadir que, en función de lo anterior, te rogaría que fueras menos precipitado. Solo después de conocernos de verdad y contemplar todos los elementos de juicio, podrías, quizá, darnos lecciones de amor a la iglesia. Y hasta puede que te lo agradeciéramos.

    Un fraternal saludo en Jesús.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como no conozco todos los detalles, mejor paro aquí. Pero, ¿quién conoce todos los detalles? Uno, Uno los conoce. Menos mal que Él es juez, y no yo. Y, por favor, no confundamos TRANSPARENCIA con tener un báter de cristal...

      Os envío un ósculo santo.

      Eliminar
    2. El problema, querido Stugartensio, es que hay varias personas que han sido disciplinadas o despedidas y que no es que no conozcan los detalles, sino que no han sido informadas en absoluto sobre el proceso que se les abrió, y que se cerró en contra de ellos. Sólo se han enterado cuando ya estaba todo traicioneramente mascado. Precisamente estos artículos e intervenciones nuestros lo que piden es que se informe de las medidas a los propios afectados, y que se les trate con el garantismo que establecen nuestras normas denominacionales. Como ves, nada que ver con váteres de cristal, sino sólo con unos mínimos de decencia.

      Si quieres, puedes conocer más. Y tanto tú, como quien lo desee, puede establecer contacto personal y discreto conmigo en la dirección que ofrezco en el blog: jonasberea@gmail.com.

      Eliminar
    3. [Antes que nada: donde dije “yo también me he inscrito en ese “jardín””, debí decir “yo tampoco”.]

      En cuanto a los detalles de los que hablas, esa es la cuestión (ya te lo explica Jonás): que no los conocemos porque nos los niegan los que prometen transparencia. Y nos los niegan incluso a los primeros interesados en conocerlos: sus víctimas.

      Tu ósculo solo será “santo” y creíble, amigo, cuando tengas en cuenta todos los hechos relevantes antes de juzgar.

      Feliz jornada.

      Eliminar
    4. No se puede comentar... Si se comenta y se dice algo que no va con vuestra línea, se acusa de que se "juzga". Mi ósculo es tan válido como tu fraternal saludo. Ni yo tengo todos los datos, ni vosotros (aunque tengáis más que yo). [sí, te entendí sobre lo del "jardín"].

      Te envío sólo un ósculo (sin ser santo...).

      Eliminar
    5. Claro que se puede comentar. Pero también se puede replicar, argumentando, a lo que comentas. A ver si nos acostumbramos, por fin, a la cultura de debate en nuestra iglesia.

      E insisto que no vale parapetarse en que “no conocemos todos los detalles”. Si así fuera, la humanidad nunca podría dar ningún paso en pro de la justicia jamás (solo Dios conoce todos los detalles).

      Por lo demás, si te faltan datos, puedes preguntar. Ya te he dicho que estamos a tu disposición.

      Otro beso para ti.

      Eliminar
  32. Reitero, nuevamente, que me parece algo sin sentido el mandar criterios anónimos e incluso con alias, incluso ese de Stugartensio. Me parece contrario al ideal de las Buenas Nuevas. Menos mal que a Jonás le vomitó el pez. Ya le he dicho, alguna vez, que no me extraña que Jonás se cabrease cuando la calabacera se secó; pues el sol de Nínive, en una piel que ha soportado los ácidos de aquel tremendo cetáceo, puede hacer estragos. Y ya veremos al otro que se tragó el pez, si termina vomitado o digerido, que es peor.
    En un foro de este tipo, creo que no debería de ser válido el anónimo ni el alias. Los que pretendan trasparencia no deben parapetarse detrás de anónimos o alias.
    Las extrapolaciones que se hacen con lo de Lutero, también me hacen pensar. Señores, Lutero fue a Worms con el salvoconducto del emperador. Y, además tenía un “As” en la manga, los jinetes a las órdenes de Federico de Sajonia, que en el oportuno momento hicieron desaparecer al reformador, por ensalmo.
    Decía en la anterior: “La argumentación de Luis González me parece acertada. Pero la pólvora del Rey se usaría, como en Glacier View. A escala, claro está.” Y ¿cómo se usó la pólvora del Rey en Glacier View? El mismo Raymond Cottrell dice:”En agosto de 1980, 115 prominentes administradores y eruditos bíblicos de alrededor del mundo (al costo estimado de un cuarto de millón de dólares cada administrador) fueron convocados a Glacier View…”. En aquel caso, para juzgar las opiniones de D. Ford a la luz de las, entonces, 27 Creencias Fundamentales.
    ¿Me he salido de las proposiciones del moderador?
    jjm

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gastar recursos económicos, aunque sea a escala, por una insignificancia como la mía, no tiene sentido. Capto la ironía de tu comentario, Juan José, que conste. Y me uno a ella. Pero es que el asunto Desmond Ford era un mastodonte, mientras que el mío es un piojillo.

      Y sea dicho, de paso, que el principio apotelesmático de Ford me parece aplicable, mucho en las profecías generalistas, aunque muy poco en las cronológicas.

      Eliminar
  33. Pues, si nos atenemos a la interpretación que dio Lutero (al que se sacó a colación antes que yo relacionara este caso con un posible Sagunto versus Glacier View) de Apocalipsis 10: 6. Hasta ese preciso instante, todas las profecías estarán atadas a Cronos, ¡serán cronológicas! A partir de entonces, tampoco será útil el principio apotelesmático, fenecerá con ellas. Solamente seguirá siendo vigente, algo que está presente, como denominador común, en muchas de tus exposiciones: el amor, ¡la compasión!
    jjm

    ResponderEliminar
  34. Felicidades, Jonás Berea, por tu cuidado, pulcro y pertinente artículo análisis acerca del contencioso Juan Ramón Junqueras y la UAE…

    Pero reconociéndote el valor y tiempo empleado en el texto informe, no tengo mucho que añadir al mismo. Tan solo, por aquello de que varios siglos (años) nos contemplan, decir, decirte, que no es posible pedirle peras al olmo… Y como decía el torero en una mala tarde: Lo que no puede ser, no puede ser. Y además, es imposible…
    Sé, me consta, que muchos no piensan así. Creen y piensan que sí, que se pueden cambiar las cosas en, de y desde dentro de la Iglesia Adventista. Un servidor no lo cree. Pienso que toda Institución, religiosa, política, sindicar o social, por su propia naturaleza, es como un nudo gordiano. Los que están arriba no les interesa que la situación cambie para mantener sus privilegios de todo orden (ejemplos sobrarían en, entre, los familiares de la UAE y el CU) y si cambian algo es para que todo siga igual, como decían los clásicos…
    Un abrazo fraternal a todos, optimistas, pesimistas y realistas, dentro y fuera de la Iglesia Adventista. Que el ánimo no decaiga nunca, jamás…

    ResponderEliminar
  35. Las Reformas de Nehemías, están a punto de establecerse en la Unión Adventista Española.
    El sacerdote Eliasib representaría a la casta de hoy en día, favoreciendo los intereses de Tobías (familiar de Eliasib), sin tener en cuenta el temor a Dios, por consiguiente ni creen ni temen. No son hombres de Dios, son hombres con cargo y poder.
    Dios está a punto de enviar al Nehemias del siglo XXI, prepárense porque las maravillas que Dios está a punto de hacer con su pueblo, son consideradas terribles para la casta.
    Volveos a Dios! porque no hay nadie justo y si el injusto reconoce su injusticia, Dios hará misericordia con él.
    Nehemías 13:4-30

    ResponderEliminar