miércoles, 26 de febrero de 2014

Las iglesias responden al informe de los administradores de la UAE



Por Jonás Berea (jonasberea@gmail.com)

Durante las sesiones informativas de los administradores y el secretario ministerial de la Unión con las iglesias en noviembre de 2013, que se resumen en el artículo Informe de los administradores de la Unión Adventista Española, la feligresía, aprovechando la rara oportunidad que se le daba de poder pedir cuentas públicamente a los dirigentes, planteó numerosas cuestiones relacionadas con el informe y con la marcha de la Unión en general. Este artículo está elaborado a partir de la información que he podido conseguir por parte de asistentes que tomaron notas en las reuniones que tuvieron lugar en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao y Sevilla, así como algunos testimonios sobre lo acontecido en otros lugares, como Sagunto.



Transparencia

En Zaragoza el tesorero de la UAE recordó que la Asamblea pidió transparencia, y que por eso estaban allí, e informó de que él le había dicho al presidente que este tipo de actos informativos no debían limitarse a una ocasión, sino repetirse frecuentemente. En Sevilla repitió la idea y se comprometió a que se informaría a las iglesias de la situación de la Unión dos veces al año.

En ambas iglesias hubo hermanos que dijeron que quien tenía que haber acudido era el presidente. En Sevilla el tesorero dijo que solicitaran que asistiera y que sin duda lo haría.

En Madrid se preguntó por qué no se presentó ese informe en la Asamblea, donde los delegados podrían haber visto que los gastos no se ajustaban a los ingresos. Otra persona señaló que no hay excusa para no devolver o desviar el diezmo, pero que en contrapartida se necesita tener más información por parte de la Unión. Pidió que  los consejos de las iglesias puedan disponer de las diapositivas que se pasaron para ponerlas en las iglesias, y se respondió que se facilitaría la presentación. Otro hermano destacó que ha habido mucho despilfarro desde que empezó la crisis, y sugirió que entre quienes estaban allí había que formar una comisión para trabajar en este asunto; se le respondió que ya existe una comisión de la Unión, y que no se pueden hacer comisiones de las iglesias.


Predicaciones

En las iglesias donde asistió, el presidente ofreció predicaciones introductorias que quitaron más de más de media hora a la reunión, lo cual disgustó a algunos asistentes, máxime cuando se trataba de un encuentro entre semana, en horario tardío y al que algunos se habían desplazado desde largas distancias para tratar cuestiones administrativas.


Presupuestos

En Zaragoza se preguntó que ya que desde 2008 hay un descenso de diezmos, por qué no se redujeron antes los salarios. No hubo una respuesta precisa a esta pregunta, quizá porque en aquellos años aún no era tesorero quien lo es actualmente, Enric Bataller, que era quien informaba en esta iglesia.

Otro hermano consideró que la base del problema no es tanto económica como de planteamiento de iglesia, y preguntó si el Departamento de Mayordomía tenía algún plan para favorecer que se remonte esta situación. El tesorero respondió que en este mismo distrito se había celebrado un seminario sobre mayordomía con la asistencia del departamental de la División, Paolo Benini.

En Madrid el presidente sostuvo que no se podía echar mano de los fondos de patrimonio para gestión, subrayando que los primeros eran intocables o intransferibles. Pero él mismo se contradijo con ello al decir que habían llegado a plantearse hacer un trasvase entre las dos áreas, porque –decía– no deseaban despedir a nadie. Y que fue la División la que lo impidió cuando llegó con su “rescate” (préstamo). En Sevilla se le dijo al tesorero que, ya que había planteado a la iglesia una “economía de guerra” (con despidos, ceses, ajustes, congelaciones de sueldos, etc.), en consecuencia también debería adoptarse una economía de emergencia en la cual se anule la norma de las dos cajas (una de patrimonio y otra de gestión), estableciéndose una caja única.

En Madrid también se señaló que en 2007 ya había déficit, cuando todavía no había crisis en España; como prueba de la falta de previsión y respuesta a la situación creada, llama la atención que en 2012 (cinco años después) hubiera un déficit de 1.200.000 euros. Se criticó que se hubiera sobredimensionado nuestra unión en lo institucional, y que se esperara a la crisis para modificar las cosas; se respondió que no se intervino porque esperaban e intentaban no tener que llegar a los despidos. Se perdió la liquidez con que se contaba porque se fue invirtiendo en las iglesias que pedían préstamos a la unión y que ahora no pueden devolverlos. Alegaron que es difícil tomar decisiones y acertar, porque siempre habrá diferentes criterios.

Una persona señaló que los presupuestos están muy mal realizados: todos los años hay un presupuesto muy por encima de los ingresos habidos el año anterior. Es cierto que al final no se gasta todo el presupuesto, pero aun en los años de bonanza el presupuesto (también los gastos) es muy superior a los ingresos. Con unos ingresos de 2008 de 7.580.708 euros, en 2009 el presupuesto es de 9.608.026. Incluso el presupuesto para 2014 es superior a los ingresos previstos. ¿Podemos decir que hay un plan real de levantar la economía de la Unión? Porque comprobamos que los recortes que han hecho no van a servir de nada, ya que en 2014 habrá que hacer más. El presidente respondió que se prevé que la División tendrá que aportar al menos otros 200.000 euros en 2014.


Organización

En Madrid, ante la pregunta de por qué no hacer como se hace en algunos países fuera de España donde los departamentales trabajan desde su casa y atienden también a una iglesia, se respondió que no se había contemplado, pero que estaban abiertos a considerarlo.

Se preguntó si, dado que la Unión actualmente parece que no es económicamente independiente, pues depende de las ayudas de la División, existe la posibilidad de pasar a ser misión, dependiente de la División, hasta que la situación económica se normalice. Se respondió que la División está dispuesta a ayudar a fin de que no dejemos de ser Unión.


Diezmos

En Madrid varios asistentes hicieron referencia a la pérdida de confianza en los dirigentes por parte de la feligresía como una de las causas del descenso de los diezmos, siendo que cada vez más personas desvían sus diezmos a otros destinos, como ofrendas o aportaciones a otros ministerios. El presidente aparentó en todo momento no dar mucha importancia a este motivo. Solo vino a decir: No puedo explicar esto; hemos dado una explicación de la bajada de los diezmos por la crisis y posiblemente no sea la única explicación.

En Sevilla se preguntó al tesorero si se utiliza dinero de los diezmos para pagar los templos y reconoció que parte de los diezmos se utiliza para el pago de templos, pues sólo se dispone de una vía de ingresos, los diezmos, ya que las ofrendas tienen su destino aparte.


Tesorería

En Zaragoza una asistente preguntó al tesorero cuántas sorpresas se había encontrado al asumir el cargo, a lo que él contestó que muchas. La hermana le dijo que era una lástima que no hubiera estado antes al frente de la tesorería, y que la iglesia lo necesita ahí.


Despidos

En Zaragoza un hermano explicó que veía necesario que hubiera estado presente el pastor presidente, porque sus preguntas le afectaban fundamentalmente a él. Ya que se ha hablado de despidos por razones económicas, recordó que el verano pasado se despidió de forma fulminante y totalmente irregular a la secretaria del tesorero, Olga P., que cobraba unos 1.000 euros mensuales, alegándose razones económicas. Le preguntó al tesorero si era verdad que fue despidida en contra de su propia voluntad (la del tesorero) y como consecuencia de una decisión tomada por el presidente, el secretario y dos miembros más del Consejo de la Unión (CU). El tesorero contestó que le dijeron que por razones económicas iban a reducir el departamento, y él dijo que se procediera a evaluarlo; pero cuando vio la decisión que tomaron de despedir a Olga, no estuvo de acuerdo.

A continuación el mismo hermano le preguntó si es verdad que unos meses antes a la tesorera adjunta se le subió  de categoría, lo que comportó una subida salarial de unos mil euros, y si es verdad que esta subida salarial de la tesorera adjunta no fue nunca presentada ni aprobada en el CU (aunque sí su ascenso). Haciendo alusión a que había varios miembros del CU presentes que podrían acreditar lo que decía, el hermano preguntó si es verdad que él, el tesorero, estaba en contra de esta subida salarial. El tesorero respondió que él entonces estaba recién llegado y sin experiencia en estos consejos, y cuando se propuso el ascenso en el CU le pareció normal, sin caer en lo que implicaba económicamente, pues en el CU no se habló del aumento salarial. Luego en las oficinas vio esa implicación de subir el sueldo, como corresponde al ascenso, y no le pareció que hubiera sido acertado. El hermano interviniente insistió en la irregularidad de despedir a alguien por razones económicas y subirle el sueldo a otra persona en un importe similar, algo que choca con la supuesta sensibilidad ante los despidos de personal. (En Madrid una hermana también planteó esta cuestión; el presidente reconoció que era cierto dicho aumento de sueldo, justificándolo por el ascenso de categoría, pero no dio razones para responder por qué habían tomado esa decisión desproporcionada.)

El hermano de Zaragoza finalmente preguntó si era verdad que el presidente le dijo al tesorero que despidió a Olga porque no le caía bien. El tesorero dijo que no podía responder a eso y, ante las protestas de algunos asistentes por la “impertinencia” de este hermano, él insistió en que el hecho de que el tesorero no lo desmintiera era una respuesta para él y que cualquiera podía preguntar al tesorero y al propio presidente si era cierto.

El mismo hermano (que fue miembro laico del Consejo Directivo de Safeliz desde 2007 hasta su dimisión en 2008), en referencia a la idea de que las personas son lo más importante, que muy bien habían señalado los administradores en su exposición, explicó que en 2008 se despidió de forma improcedente (según la legislación española) a ocho personas de Safeliz, a las que se sumó una más en 2012. Varias de ellas no han podido conseguir empleo desde entonces. Las indemnizaciones ascendieron a cerca de 500.000 euros (una buena parte de esta suma recayó sobre la Unión, al haber un obrero de la misma de mucha antigüedad). Se alegaron razones económicas, lo cual fue contradicho por el hecho de que poco tiempo después se fue contratando a otras personas diferentes para ocupar algunos de los puestos; también dijo que le constaba que alguien de la Comisión de Viabilidad que había aprobado esos despidos había protestado ante los máximos responsables por sentir que le habían manipulado para quitar a gente de en medio y dejarlos en la calle recurriendo a datos falsos que ofrecían la sensación de que la editorial pasaba por una crisis (lo cual no era cierto; de ahí, entre otras razones, que hubiera que recurrir al despido improcedente).

Por todo ello, expresó que ponía en duda la sensibilidad de los máximos responsables ante los despidos, siendo que no les había temblado el pulso al despedir a tanta gente anteriormente, tanto a los de Safeliz (alguno de los cuales recibió la notificación del despido por correo electrónico, todo un gesto de “sensibilidad”…) como a Olga. E insistió en que el principal problema de nuestra iglesia no es económico ni de gestión, sino de falta de valores éticos en la cúpula (y en el conjunto del cuerpo), y que la iglesia no podrá salir adelante si no se resuelven los problemas morales de fondo.

En relación con los despidos de los pastores, el secretario ministerial explicó que hace años se intentó ir acogiendo a todos al régimen general de la Seguridad Social, para asegurarles un futuro digno, pero las autoridades frenaron ese proceso y determinaron que siguieran en el régimen especial, según el cual su protección en la Seguridad Social es menor, y no tienen derecho al subsidio de desempleo ni a la indemnización por despido; como resultado de ello, la indemnización que obtienen (sufragada al 50% entre la UAE y la División) es mucho más baja que la del régimen general.

Se aclaró que al hablar de traslados de pastores se referían a que alguno de ellos pasaría, por ejemplo, de ser pastor a profesor, de modo que la institución que lo recibiera correría con el pago de su salario, descargando a la Unión. El secretario ministerial quiso dejar claro que a nadie se le despedía por haber realizado mal su trabajo, o porque se le tuviera en menor consideración que a los demás.

En Madrid se preguntó en qué año dijo la División que no se despidiera gente; respondieron que en diciembre de 2011.

También se quiso saber si alguna parte del dinero de las indemnizaciones por los despidos improcedentes de Safeliz en 2008 salió de la Unión. Se respondió que sólo en el caso de una persona de las despedidas una parte pagó la editorial y otra parte la Unión porque esa persona había trabajado también para la Unión. El interviniente hizo saber al presidente que pagar la mitad (aproximadamente) de la indemnización más cara (mitad que asciende como mínimo a unos 80.000 euros) no es una nimiedad, y dejó claro que en cualquier caso se trataba de despidos arbitrarios, así que la Unión no debía haber gastado un céntimo en eso.

Al quejarse de que no habían sido respondidas sus preguntas, el mismo interviniente –quien fue despedido arbitrariamente de Safeliz a mediados de 2012– aprovechó para enfrentarse al presidente pidiéndole responsabilidades y diciéndole que lo referente a las irregularidades por él cometidas ya se lo ha dicho en privado y en otros ámbitos, pero que no ha sido nunca debidamente escuchado y que sigue sin saber el porqué de su despido, a pesar de que decían que era un empleado eficaz y responsable. El moderador –el secretario ministerial– intentó mediar argumentando que se estaba generando una situación tensa. El presidente apenas respondió, dando la impresión de que dejaba que le echaran el chaparrón para no enfrentarse.

Entonces otra interviniente insistió en que no habían respondido al anterior y en lo mal que se están haciendo las cosas. Además, esa misma hermana preguntó al presidente lo que creía que debía hacerse en el supuesto caso de que un dirigente se condujera de manera inmoral. Él respondía con evasivas, pero ella insistió en centrar el asunto. Al final, después de un buen rato, el presidente admitió que un dirigente así debería dimitir o ser cesado.


Salarios de los pastores

En Zaragoza, ante la pregunta de cuánto cobra un pastor, el tesorero respondió que el salario base es de 1.680 euros, a lo que hay que descontar la Seguridad Social y el IRPF, y sumar el complemento de zona y los gastos operativos (indicó que el importe asignado para éstos siempre es menor que el gasto real causado por los mismos, y que se ha reducido un 30% en los últimos años). El secretario ministerial explicó que hace años se aconsejó a los pastores que adquirieran una vivienda, pues al estar en un régimen especial convenía acumular un patrimonio para el momento de la jubilación. Al ser trasladados, los pastores se ven forzados a alquilar su vivienda en propiedad, por un importe que ahora está normalmente por debajo de las cuotas de la hipoteca. Además, los cónyuges del pastor suelen perder su trabajo como consecuencia de los traslados. Por todo ello, y más en la situación actual, hay muchos pastores cuyas familias están en una situación económica un tanto apretada.

Se preguntó si algún departamental alcanzaba un sueldo de 3.000 euros, a lo que el tesorero respondió que, “limpios, en mano, no”, pero no llegó a precisar cuánto suma una nómina con todos los items incluidos.

En Madrid un hermano señaló que cuando un miembro ofrece el diezmo y pone su nombre y la cantidad en el sobre, el pastor deduce cuál es su salario. ¿Por qué los hermanos no pueden saber el salario de un pastor? Se respondió que la situación de los pastores hay que entenderla en su contexto, teniendo en cuenta que son trasladados con frecuencia. Tras divagar sobre el asunto, se dijo que el salario del pastor es de unos 1.600 euros.


La nueva sede de la UAE

En Zaragoza un hermano, citando al apóstol Pablo, dijo que “todo me es lícito, pero no todo conviene”, y rebatió los argumentos de que el nuevo edificio para las oficinas de la UAE había sido una “ganga” y una “oportunidad”. Consideró que habría sido una ganga si se hubiera comprado por dos millones y medio de euros cuando la vendían a ocho millones, pero que una vez estallada la burbuja inmobiliaria probablemente ése era su precio justo. Además se cuestionó si realmente necesitamos un edificio así, independientemente de su precio. Señaló que argumentar que un bien tiene potencial de revalorización no le parecía propio de una institución religiosa. Con respecto al argumento de la “oportunidad”, preguntó si se habían puesto a pensar en la percepción que semejante edificio tendría la feligresía española, inmersa en el gran sufrimiento que está produciendo la crisis en ella. A esto el secretario ministerial contestó que cuando inicialmente este asunto había llegado a la mesa del Consejo de Unión se había tomado muy en cuenta ese hecho,  y que eso había hecho en parte que en una primera instancia votaran que no, si bien posteriormente, al recibir el apoyo tan decidido de la División, se cambió de parecer y se aprobó.

El hermano expuso que la sensibilidad del Consejo de la Unión ante cómo la feligresía iba a percibir el gasto para la nueva sede se acabó cuando la División “puso la pasta encima de la mesa”, por lo que parecería que anteriormente no habían votado no comprarlo por sensibilidad sino porque no tenían el dinero. El secretario ministerial respondió que no le parecía ético que simplificara un proceso de decisión que fue muy largo con la expresión “poner la pasta”.

Se preguntó desde cuándo se sabe que, por razones legales (el hecho de que el edificio no esté autorizado como espacio para oficinas), la sede de la UAE debe salir de la calle Alenza, y se respondió que se supo hace dos o tres años. El ministerial explicó que cuando se vendió el edificio de la calle Cuevas, se hizo en Alenza una inversión para rehabilitar el espacio con el fin de permanecer en él unos dos años de transición, pero finalmente se alargó a diez. Entonces empezaron a subir los precios, dificultando la compra de un edificio; se consideró reformar ese espacio, lo cual habría supuesto una inversión de unos 700.000 euros, pero, según el tesorero, se descartó porque el espacio para los despachos es muy reducido en ese edificio. Entre el público se comentó que una institución sencilla como la nuestra debe adaptarse a condiciones austeras.

El plan actual con el edificio de Alenza es construir pisos que después se podrían alquilar; tanto los gastos como los ingresos de esa operación correrían a cargo de la bolsa de patrimonio. Al haber comprado una SA inmobiliaria, esas operaciones se podrán hacer a través de ella. (En Madrid se dijo que podrían hacerse una o dos viviendas, una de ellas para el pastor de esa iglesia.)

En Zaragoza, como los administradores expusieron que la División había dicho, una vez encontrada la oportunidad de comprar el edificio de la Ciudad de la Imagen, que sólo darían sus ayudas si se compraba ese edificio en concreto, un hermano explicó que el presidente había dicho en la Asamblea que la División ayudaría, pero no que condicionaría esa ayuda a que fueran ellos quienes eligieran el edificio.

Una persona expuso que las multinacionales, en este tiempo de crisis, en lugar de aumentar su patrimonio, están cerrando edificios y poniendo a los empleados a trabajar en casa; en lugar de ello, nosotros compramos un edificio que sobrepasa enormemente nuestras necesidades.

Hubo entre los asistentes quien defendió la compra del edificio, alegando que es un patrimonio que en el futuro puede servir para evitar despidos; pero el hermano no desarrolló este razonamiento (que, en principio, parecería ir contra la idea de que no puede haber trasferencias entre los fondos de patrimonio y gestión).

Se preguntó por qué se había abandonado el plan de construir una sede en el terreno de Colmenar Viejo anexo a la editorial Safeliz, a lo que el tesorero respondió que ese había sido el plan que en su día se había visto como el más apropiado; el ministerial explicó que la ubicación (lejos de Madrid y en un polígono industrial) no era la mejor. Un asistente explicó posteriormente que en ese terreno estaban los restos de una construcción que se comenzó y que se abandonó como consecuencia de la estafa sufrida en los tiempos en que J. Valls era director de Safeliz (estafa por la cual fue procesado judicialmente, pero debido a la falta de transparencia en nuestra iglesia nadie tiene información sobre el resultado del juicio, mientras que se sabe que Valls ha ido ejerciendo diferentes cargos en instituciones internacionales de nuestra iglesia).

En Madrid un hermano, tras escuchar el informe presidencial, subrayó algo que le parecía muy llamativo: se había dado a entender que la compra de la nueva sede era una ganga, pero se había contraído una deuda con la División de 800.000 euros, a pagar en algo más de tres años a 20.000 euros al mes (o sea, quizá el coste de los sueldos mensuales de al menos cuatro o cinco pastores).

También se preguntó si las partes que queden en desuso en la nueva sede se pueden utilizar legalmente para otros usos; se contestó que no se sabe. Ante la pregunta de si se cuenta con dinero para acondicionar las oficinas, se respondió que se dispone de 500.000 euros que no se han tocado. Y a la cuestión de si se puede hacer una iglesia allí, se dijo que no se había pensado, pero que se podía considerar.

En Madrid, como el presidente ponía mucho énfasis en preservar el patrimonio (aun con las contradicciones a que ya hemos hecho referencia), una hermana pidió la palabra para recordar: “El patrimonio de la iglesia no son los edificios, son las personas”, a lo que el presidente asintió.

En Sevilla se señaló el agravio comparativo que supone que la División aporte un millón de euros para unas oficinas en las que van a trabajar unas veinticinco o treinta personas, mientras que ellos con ese dinero podrían haber aprovechado la oportunidad (perdida ya) de construir una iglesia en el terreno cedido por el Ayuntamiento, que acogería a más de doscientas personas todos los sábados, además de actividades sociales hacia los más necesitados. El tesorero se mostró algo sorprendido al conocer el proyecto de construcción de la iglesia de Sevilla, que se frustró en su día por la mala gestión de la administración.

El tesorero comentó que le habían dicho que la sede de la UAE en la calle Cuevas (que él no conoció), era “como una cueva”, a lo que los hermanos respondieron indignados que era un lugar digno para nuestra Unión.


Los locales para las iglesias

En Zaragoza un hermano expuso que en la Convención de Ancianos de 2006 el tesorero de entonces presentó un informe económico en que se mostraba que las cuentas de la Unión marchaban muy bien, a lo que él replicó diciendo que las iglesias iban mal, pues un buen número de los diezmos iban acompañados de cero ofrendas locales, de modo que las tesorerías de las iglesias sufrían escasez de recursos. Según el hermano, esta reflexión de 2006 cayó en saco roto, y ahora vemos las consecuencias.

Una asistente comentó que como pronto viene Cristo, quizá debamos abandonar la idea de reunirnos en iglesias y volver a reunirnos en hogares, como los primeros cristianos, formando grupos pequeños de oración y de predicación del evangelio. En Madrid se hizo un comentario similar.


Alquileres de iglesias

En Madrid se señaló que una gran parte de las pérdidas de estos últimos años se ha ido en el alquiler de iglesias. La norma es que la Unión paga la mitad y la iglesia la otra mitad, pero con la crisis muchas iglesias no podían pagar su parte del alquiler y ha estado pagando todo la Unión. Si las dos condiciones para que hubiera una congregación (que tuvieran un número mínimo de miembros y que fueran económicamente independientes) no se cumplen, esas iglesias no pueden mantenerse a costa de otros gastos como la nómina de los pastores. Se respondió que el Consejo de la Unión tomó el voto de que a partir de enero de 2014 todas las iglesias abonarán el 100% y la Unión les devolverá el 50%.


Instituciones

En Madrid se preguntó cómo se mantienen las diferentes instituciones de la Unión. La respuesta fue que se prestó dinero a la residencia Maranatha, y que lo están devolviendo. Tanto la residencia como Safeliz y Granovita son autosuficientes. En cuanto al colegio Rigel, se ha ido aportando ayuda durante años, hasta llegar a la actual situación. El colegio Timón se construyó con préstamo de la Unión. La Unión siempre que puede ayuda, pero a veces no puede. El Centro de Producciones Multimedia (CPM) tiene su presupuesto (corto) de la Unión. El colegio de Urgell y el CAS son autosuficientes.

En Madrid se cuestionó la eficacia del Centro de Producciones Multimedia (CPM) por su escaso alcance social. Se respondió que ahora se llama Hope Media y que tienen proyectos de evangelismo; poco a poco va produciendo sus programas. La televisión del futuro cercano es a la carta y por ello se están preparando para esta forma de trabajar, mediante programas cortos. Como no hay presupuesto, se va despacio. La evangelización del futuro no es por campañas en iglesias sino por las nuevas tecnologías (radio, TV, redes sociales). El responsable de comunicaciones informó de que Hope Media tiene ahora mismo 16.000 contactos y 1.000 inscripciones a la Voz de la Esperanza. Este medio llegará a 44 millones de personas por un coste de 0 euros.

En Zaragoza una persona expresó que ojalá el mismo empeño de la División por comprar el nuevo edificio de oficinas se hubiera visto en intentar salvar de la quiebra el colegio Rígel de Zaragoza, a lo que el tesorero respondió que están empeñados en mantener esa institución. Al hilo de este asunto, se explicó que el terreno que se compró hace muchos años para ubicar en él el colegio ahora mismo no está en venta; el tesorero comentó que desde que llegó a su cargo está intentando comprender por qué este asunto no se ha gestionado como se debería.


Petición de responsabilidades; exigencia de dimisión y de convocatoria de asamblea

Según las informaciones recibidas de diferentes iglesias, parece ser que en buena parte de ellas se aceptaron las explicaciones de los administradores. Pero en no pocas se elevaron quejas y se exigieron responsabilidades.

En Zaragoza un hermano, alarmado porque se pudiera haber despedido a trabajadores por antipatía hacia ellos, preguntó si podíamos fiarnos del criterio de quienes estaban tomando las decisiones de los despidos de los pastores. Añadió que la responsabilidad de esta toma decisiones en un momento tan difícil para la iglesia debía pesarles demasiado sobre los hombros; que la feligresía no teníamos el derecho de dejarlos solos delante de tamaña carga; que eso no debía recaer sobre tres hombres o sobre el Consejo de la Unión; y que, por lo tanto, le parecía lo más oportuno convocar una asamblea administrativa extraordinaria para que el peso de esa responsabilidad recayese en toda la membresía. Al conocer los planes de los actuales administradores, la iglesia podría refrendarlos escogiéndolos de nuevo o, por el contrario, manifestar su desaprobación eligiendo a otro equipo. Insistió en la especial responsabilidad del presidente, ya que él es el único que está en su cargo desde antes de que comenzara la crisis. Si él no la vio venir, y se siguieron haciendo presupuestos expansivos a pesar de que los diezmos ya iban bajando, es responsable de ese error.

En Barcelona se dijo al presidente que si nuestra institución fuera una empresa, los gestores que han permitido que se llegue a esta situación financiera hace tiempo que estarían despedidos. Se produjeron numerosos aplausos tras esa intervención. Un pastor consideró inaceptable que se consulte a la feligresía sobre temas tan relevantes como la compra del edificio cuando la decisión ya está tomada.

En la reunión de Madrid hubo quien defendió que los dirigentes están ahí porque Dios los ha puesto y que la compra del edificio es una bendición, pero por otro lado hubo muchas protestas. Varias personas, incluido algún obrero, dijeron que hay que asumir responsabilidades, y que los responsables de llegar a esta situación son quienes deben pagar por ello. Una persona comentó que para que aumenten las aportaciones, debe aumentar la confianza; para ello, el presidente debería dar algún paso, buscando la forma de que la gente confíe en el sistema, no limitándose a recortes, sino llevando a cabo cambios. También se pidió que se hiciera una auditoría externa. 

Otro interviniente dijo que a pesar del secretismo, todo acaba saliendo. Se dirigió al presidente y le rogó que en vista de sus graves errores, incluso directamente pecados, en los seis años y pico de gestión, que pidiera perdón a todos los miembros de la iglesia de España, y en especial a los que más daño ha hecho, y que presentase la dimisión. Él respondió que está al servicio de la iglesia; que la iglesia lo nombró y que no iba a dimitir. Ante los miembros del Consejo de la Unión allí presentes, manifestó que si ellos lo vieran oportuno, él no tendría ningún problema en ser consecuente y dimitir. Dijo que siempre pide perdón si ha hecho daño a alguien, especialmente en los despidos. El hermano le preguntó entonces que por qué no dejaba que se convocase una nueva asamblea para que venga la regeneración moral que esta iglesia necesita, y el presidente insistió en que él no tenía problema en que se hiciera lo que dice la iglesia.

El hermano le recordó, además, que sabía que el presidente había recibido un correo electrónico de un veterano ex pastor y ex dirigente invitándole a marcharse, y el presidente lo confirmó, e indicó que él mismo lo había reenviado a la División y al Consejo de la Unión. Como el hermano le insistía en la necesidad de que pidiera perdón, dimitiera y convocara una nueva asamblea, el presidente respondió: “Yo acepto que cada persona es libre y estoy a favor del libre pensamiento”. Al hilo de ello, tanto el hermano que le estaba inquiriendo como otra interviniente replicaron: “¡Eso es falso!”, recordando que había despedido a buen número de empleados cuya única “culpa” había sido discrepar con los jefes y denunciar irregularidades.

En Sevilla se pidió en varias ocasiones que el presidente asumiera su incompetencia para gestionar y que dimitiera. El tesorero explicó que el presidente presentó su dimisión en un Consejo pero que no se le admitió, a lo que los hermanos respondieron que aun así debería marcharse y convocar una asamblea. Se planteó la desconfianza existente hacia la UAE y la División, ya que hay unos procedimientos que cuando quieren se los saltan; se percibe que la gestión se improvisa. Se nombran cargos nuevos sobredimensionando el personal de la UAE (Música, Creacionismo…) para ahora quitarlos.

Se preguntó: ¿Qué hace la División cuando audita a la Unión? ¿No han visto por ejemplo el gasto generado en Sevilla en su intento de conseguir un terreno para la iglesia, que quedó en nada por culpa de la Unión? El tesorero se limitó a contestar que la División les audita minuciosamente. La persona interviniente contestó que todo ello ha traído desconfianza en los dirigentes, y que esto va a tardar en cambiar, porque no se ve ninguna intención de mejora por parte de los que gestionan nuestra iglesia. El tesorero dijo en dos ocasiones que los que han gestionado mal tendrán que rendir cuentas a Dios.



12 comentarios:

  1. Es siemplemente decepcionante. Doy gracias a Dios por ser tan extraordinariamente Maravilloso.

    Leer estos relatos es como leer el mensaje al "ángel de la iglesia en Laodicea". Así, todo lo que no sea arrepentimiento y conversión, será tiempo perdido. Nada corrompe más que la religión pervertida: se convierte en tapadera de las más viles intenciones, perversiones, degeneraciones, hipocresías, engaños... Deseo con todo mi corazón que el Señor venga pronto, pero temo que pocos estaremos preparados. Lo siento mucho, muchísimo.
    Qué Dios nos proteja.

    ResponderEliminar
  2. Esta iglesia cada día se asemeja más a un partido político. Penoso.

    ResponderEliminar
  3. Fantástico ejercicio de crónica-reportaje. Excelente, a la vez que perturbador. Gracias, Jonas.

    ResponderEliminar
  4. Está claro que habremos de ser los laicos los que informemos… a los laicos. El Poder infiltrado en nuestra iglesia (ver Mat. 20: 20-27) tenderá siempre a lo contrario, por más que:

    1. La Asamblea votase transparencia.
    2. El presidente se comprometiese a aplicarla.

    Se impone orar por la regeneración y, como diría Elena White, actuar conforme a nuestras oraciones.

    Un saludo fraternal.

    ResponderEliminar
  5. Enhorabuena a Jonás una vez más por su esfuerzo en hacer brillar la luz que otros se empeñan en ocultar.

    Humildemente digo que es triste ver cómo la iglesia va sucumbiendo a la deriva y apenas unas pocas voces hacen algo por evitarlo cuando debería ser un clamor "a gritos" por parte de todos su rescate.

    Como bien dice Elena en Profetas y Reyes, Cap.10: Dios no puede usar hombres que, en tiempo de peligro, cuando se necesita la fortaleza, el valor y la influencia de todos, temen decidirse firmemente por lo recto. Llama a hombres que pelearán fielmente contra lo malo, contra principados y potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este mundo, contra la impiedad espiritual de los encumbrados. A los tales dirigirá las palabras: "Bien, buen siervo y fiel; . . . entra en el gozo de tu Señor." (Mat. 25: 23.) 

    Ruth Hidalgo

    ResponderEliminar
  6. Vuelve a sorprenderme la facilidad para obviar los despidos en algunas instituciones y el bombo y platillo que se les da a otros. Hasta entré los despedidos parece que hay clases. ¡Que triste!

    ResponderEliminar
  7. Estimad@ ALB:

    Cada uno habla de lo que conoce. Si tú quieres aportar más información, esta será bienvenida. En este reportaje se informa de lo que hemos podido saber que se dijo en las reuniones con los administradores. Personalmente, no me consta que en ninguna iglesia se mencionaran otros despidos.

    ResponderEliminar
  8. Jonás con sus versos claros
    sale al encuentro del “docto”,
    que acusó en términos raros
    al periodista que es orto.

    Como el castellano leal
    (por las calles de Toledo),
    su voz surge cual raudal,
    pues él no se chupa el dedo…

    El de Sansueña, si es juez,
    él tiene el mejor testigo…
    Y Unigénito, a la vez;
    de blanco lino vestido.

    El “diestro”, al ser juez aquí,
    de puñetas viste, y negro;
    su diploma es carmesí,
    según dicen… del “tenebro”.

    Si por su estatus es “primo”,
    “primo” también lo soy yo;
    pues el Señor al que estimo,
    díjome que me adoptó.

    Salieron de la Ribera
    los romances bereanos…
    Al alcance de cualquiera,
    y que opinen los hermanos:

    “Con respeto, comedido,
    en castellano (ahí erdera),
    se aprestó, pronto, Jonás
    a dar razón al que fuera:

    “al Señor de cielo y tierra
    le cumple a nos ordenar…
    Y espero, que no difiera
    ni Alenza, ni el Colmenar”…

    ¿Dilación en la justicia,
    sin escuchar buen consejo?…
    El servirse de la astucia
    ¿no lo recoge Su espejo?...

    Muy severo, pero afable,
    al de Sansueña manifiesta:
    “lo denunciado es condenable,
    y la injusticia, aun inhiesta”…

    “A rebato, las campanas,
    pusimos tardíamente,
    venciendo inercias tamañas…
    ¿No es esto verdad presente?”.
    jjm

    ResponderEliminar
  9. Despilfarro por todos los lados. Por una parte la Unión, instituciones y hermanos estan necesitados de dinero y en la editorial Safeliz lo malgastan rehabilitando sus edificio tanto fuera como dentro (obras innecesarias ya que estaba todo nuevo) y gastandose en ello millones de las antiguas pesetas. Sin hablar ya de los despidos que se se hicieron para contratar a gente nueva que les diga amén a todo.

    ResponderEliminar
  10. En estos tiempos la UAE necesita que las iglesias como un solo hombre se levanten y pidan elecciones. Todos a la vez. Quienes son el problema de este estado de cosas no son solucion

    ResponderEliminar
  11. Un pastor, en privado, me confesó que "le parecía impropio de los actuales administradores no haber sometido a la decisión de la feligresía la decisión de comprar la actual sede de la UAE. Se hubiesen evitado muchos problemas si antes de comprarla se hubieran convocado las reuniones que tan tardíamente se hicieron por los distritos, cuando los hechos ya están consumados. Y se pregunta si acaso los administradores tienen miedo a la opinión de la iglesia. ¿Cómo puede ser esto posible si la consideran propiedad de Dios, y no suya?"

    ResponderEliminar